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España ofrecerá compartir Embajadas a sus socios iberoamericanos más estrechos en la cumbre de Panamá

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

España quiere compartir Embajadas y Consulados con sus socios iberoamericanos más estrechos como medida para estar presente en más países sin necesidad de gastar fondos públicos en la apertura de una nueva oficina.

La delegación española que participará en la Cumbre Iberoamericana de Panamá los próximos 18 y 19 de octubre ofrecerá a los miembros de la Alianza del Pacífico (México, Chile, Colombia y Perú) un listado de Embajadas, Consulados, oficinas comerciales y de cooperación que nuestro país estaría dispuesto a compartir con ellos, han informado a Europa Press fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

La idea es que esta oferta se convierta en un intercambio recíproco, y que España pueda destinar funcionarios en legaciones, consulados, oficinas comerciales o centros culturales de estas naciones.

No se trata, al menos de momento, de que un mismo edificio albergue la Embajada de España y la de otro país iberoamericano, sino de destacar funcionarios en las oficinas de nuestros socios en aquellos países en los que España no está presente.

Así, España podría tener un diplomático acreditado como encargado de negocios en una Embajada iberoamericana en un tercer país donde no estuviésemos presentes. Este diplomático representaría a España, pero defendería los intereses nacionales y prestaría atención consular desde un despacho situado en la legación de otro país.

UN MODELO EN MARCHA CON CCAA Y UE

Este modelo bebe de la iniciativa que el jefe de la diplomacia española, José Manuel García-Margallo, ha puesto en marcha con las Comunidades Autónomas, por un lado, y con la UE por el otro.

Nada más llegar a Exteriores, el ministro ofreció a las autonomías la posibilidad de destinar sus funcionarios en las Embajadas de España en lugar de abrir oficinas propias en el extranjero, opción más costosa, y que no contribuye, en su opinión, a reforzar su idea de Marca España.

Esta idea la ha desarrollado también en la red del servicio exterior español. Así, ha cerrado la Embajada en Yemen –cuyo edificio estaba en régimen de alquiler– y ha destacado en cambio a un encargado de negocios que trabaja desde la delegación de la UE en Saná, experimento que ensayó antes en Siria y que quiere repetir en Zimbabue.

El proyecto de Ley de Acción Exterior, actualmente en trámite parlamentario, prevé en su articulado la posibilidad de que España destine funcionarios en las delegaciones de la UE en el exterior, comparta Embajadas con terceros países, e incorpore a personal de las Comunidades Autónomas en la red exterior del Estado.