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Jalis de la Serna (Encarcelados): «En Colombia los españoles pierden veinte kilos en cinco meses de cárcel»

¿Cuál es la cárcel que más te ha impresionado de las que habéis visitado?

Personalmente la que más me impactó es la Modelo, en Colombia. Algunos patios de la cárcel Modelo son absolutamente impresionantes, lugares en los que se produce una privación de los derechos más elementales de los presos. Los españoles pasan hambre de verdad, el que menos ha perdido veinte kilos en cinco o seis meses de encierro, están hacinados y el suelo está lleno de basuras, no tienen sanitarios y tienen un solo acceso a agua para 1.800 presos… Impresiona mucho.

Entre las duras situaciones que habéis vivido se cuenta también un motín. ¿Cómo fue?

Fue en Bolivia, en la cárcel de San Pedro, en La Paz. En esta cárcel todo el poder lo tienen los reclusos, los policías no entran ni siquiera en la cárcel, Nosotros teníamos una autorización del estado boliviano para poder grabar el reportaje, pero una vez dentro los presos tomaron la decisión de no dejarnos grabar. Son ellos los que imponen la ley. Intentamos hablar con ellos, pero nos quisieron extorsionar. Nosotros nos negamos de plano a dar cualquier tipo de dinero por permitirnos hacer nuestro trabajo y, entonces, decidieron aprovechar la presencia de las cámaras de una televisión internacional para organizar un motín: paralizaron la cárcel y se subieron al techo de la prisión e hicieron fuego para airear sus reivindicaciones de mejora del sistema de prisiones.

¿Cómo salisteis de allí?

Bueno… primero nos echaron, luego nos pidieron entrar para hablar con el preso que estaba al mando, que no accedió a dejarnos grabar, y ya fue cuando estábamos fuera cuando empezaron a organizar el motín y nos dejaron seguir grabando porque entonces les interesaba. Pero ya desde fuera de las rejas.

¿En ningún momento temisteis por vuestra integridad física?

Hubo un momento dentro de la cárcel, cuando nos impidieron grabar con amenazas y nos tuvimos que refugiar en la capilla del penal, en que sí que temimos… Pero estás con la adrenalina, intentando grabar a los españoles y tratando de lograr los mejores testimonios, así que no te paras realmente a pensarlo.

¿Es la única ocasión en la que os han pedido dinero a cambio de grabar?

Sí es cierto que se produce mucho este sistema de extorsiones entre los presos… Hay presos al mando que por permitir a otros tener acceso a ciertas comodidades les exigen dinero. A nosotros nos sugerían que les ayudáramos, pero en ninguna parte a ese nivel de extorsión de Bolivia, donde sí era la condición sine qua non para grabar.

Y, a la hora de gestionar los permisos para entrar a las cárceles, ¿no se os ha exigido una mordida?

En esas gestiones no. En todas partes hemos entrado con permiso el permiso del gobierno en cada país, siempre hemos tenido el permiso oficial. Para ello hemos contado con dos estupendas productoras de contenidos, Elena Pérez y Marcela Morales, que han hecho un trabajo ímprobo, con miles de llamadas. Comenzando por llamar a una institución religiosa, Pastoral Carcelaria, que son quienes entran diariamente a ayudar a los presos. Ha siodo un proceso largo. Empezamos a trabajar en mayo y las grabaciones se han realizado mayoritariamente a lo largo de los últimos tres meses.

¿Os habéis quedado con las ganas de grabar las cárceles de algún país al que finalmente no hayáis podido acceder?

Siempre te quedas con ganas… A partir de ahora no será fácil seguir obteniendo permisos para acceder a las cárceles. Y lo cierto es que nos hubiera gustado viajar a países como México o Venezuela.

Gracias al programa se ha logrado la liberación de Lola, enferma de cáncer terminal…

Nos parece una excelente noticia. Hemos hecho nuestro trabajo, que es el de mostrar las condiciones de vida de una mujer enferma en una cárcel en Bolivia. Si en parte ha servido para crear un movimiento social que tenga como resultado su puesta en libertad, es fantástico.

¿Sabéis si se están haciendo gestiones para ayudar a algún otro preso?

En República Dominicana, gracias a gestiones de instituciones penitenciarias allí, un preso español fue trasladado a una cárcel nueva, donde puede dormir en una cama, cosa que no tenía hasta ahora. Nos consta que se ha levantado interés y hay más movilizaciones por parte de embajadas y consulados, pero no sabemos hasta qué punto tendrá como consecuencia que presos sean trasladados a España o mejoren sus condiciones de vida.

¿Mantenéis contacto con los presos que habéis conocido?

Con algunos sí. Hay cárceles en las que tienen acceso constante a un teléfono. En esos casos sí que intentamos mantener el contacto con ellos para saber cómo van, si han recibido algún tipo de ayuda o se ha puesto en contacto con ellos el consulado.

¿Sabéis si alguno ha sufrido represalias tras participar en el programa?

No nos consta en absoluto que nadie haya sufrido ni agresiones ni represalias graves después de haber salido en el programa.

¿Os planteáis una segunda edición de 'Encarcelados'?

Seguiremos grabando reportajes… pero no sé si en cárceles.