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Pepe Rodríguez: «Si tengo tiempo veré Top Chef, salen tres amigos míos»

Coincidimos con él en unas jornadas de alta cocina e innovación que se celebran en el Pazo de Baión (Pontevedra). Protagoniza, junto con Pepe Solla -del restaurante Casa Solla-, un showcooking para profesionales. A pesar del aspecto severo que vimos por televisión, se muestra cercano y cariñoso con todos y no duda en regalar sonrisas a quienes quieren fotografiarse con él. Nos atiende con una copa de albariño en la mano que le acaban de ofrecer los de la bodega.

¿Cómo alguien que no tiene previsto dedicarse al mundo de la cocina acaba metido en este 'fregao'?

No es tan raro, yo procedía de un negocio familiar que se dedicaba a la hostelería. Es cierto que como no era mi pasión, jamás pensé que podía acabar en este tema. Pero una vez que entro de lleno me doy cuenta que no sé nada y que quiero aprender. Quiero aprender, quiero aprender… y al final son 24 horas al día queriendo saber que ocurre en la cocina. He trabajado como un demonio y aquí estoy.

¿Cómo es posible que Toledo sólo tenga una Estrella Michelín con lo bien que se come?

¿Crees que se come bien en Toledo? -me mira con escepticismo- ¿Has estado alguna vez en Toledo?

Estuve una vez en Talavera de la Reina y comí como en mi vida…

¡Habrá que avisar entonces a la guía Michelín y que lo revisen!

El Bohío ha puesto Illescas en el mapa para muchos españoles, ¿Debería Turismo subvencionar de alguna manera a los establecimientos de hostelería?

Oye, qué buena idea me acabas de dar (sonríe). Es una idea que voy a plantear seriamente en el pleno del ayuntamiento de mi pueblo.

Empieza Top Chef ¿lo verás?

Si tengo tiempo sí lo veré, salen tres amigos míos. Aunque veo poco la televisión.

¿Qué opinas de la cocina como fenómeno mediático? ¿Es un revulsivo para el sector?

Yo creo que malo no es -y repite- malo no es. MasterChef ha sabido acercar la alta cocina a la gente normal. Yo lo noto porque después del programa mucha gente ha venido a El Bohío a comer y te lo dejan ver. Estos programas consiguen que veamos la cocina como algo da mucho trabajo sí, pero que no es nada extraño porque parte de la tradición.

Acercarse a un restaurante grande es algo muy bonito y creo que es algo que hemos sabido transmitir en MasterChef al público en general.

Hemos visto también como alguno de esos grandes restaurantes han tenido que cerrar o reinventarse ¿nos habíamos pasado de frenada?

El público el que al final pone a cada uno en su sitio. Tampoco podía ser que tuviéramos un restaurante de alta cocina en cada pueblo, porque ni hay público ni hay dinero para pagarlo. Pensemos en todo lo que lleva la alta cocina alrededor: su sumiller, su bodega, su puesta en escena… Hay que apostar por cocinas más elementales, más sencillas y populares y no por eso peores. Pero sí más fáciles de entender, de trabajar y de poder llegar a ellas.

Ya que te asaltamos aquí… ¿Qué tal se come en Galicia?

En Galicia se come bien, aunque hay gente que te dice «En Galicia se come bien en cualquier sitio, pares donde pares». Ahí cuidado, ¿eh? Hay marisco en cualquier sitio sí, pero a mí donde ponen «mariscada para dos por 50 euros» me da mucho miedo. El producto bueno es caro, en Galicia y en el pueblo de al lado. Uno tiene que saber dónde se mete.