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El equipo de la ONU en Siria entrevista a heridos del ataque químico

Un grupo de francotiradores ha disparado contra los inspectores de Naciones Unidas encargados de visitar la zona donde el miércoles pasado se produjo un supuesto ataque con gases venenosos. «El primer vehículo del equipo de Investigación de Armas Químicas fue tiroteado múltiples veces, deliberadamente, por francotiradores no identificados», ha detallado la ONU en un comunicado difundido en Seúl, donde se encuentra de visita oficial su presidente, Ban Ki-moon. Según Naciones Unidas, los disparos provocaron que el vehículo quedará inutilizado lo que obligó a que «el equipo regresara a salvo al punto de control del Gobierno», ha añadido el portavoz de la organización en el documento. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha anunciado que presentará una queja «contundente» al régimen sirio y a la oposición por lo sucedido.

El Gobierno sirio ha culpado de lo ocurrido a «grupos terroristas armados», como suele denominar a los rebeldes. Según una fuente gubernamental citada por la televisión estatal siria, Damasco considera que esos grupos armados son «responsables de la seguridad, la protección de la vida y el regreso pacífico del equipo de la ONU».

El convoy de seis vehículos en el que viajan los inspectores abandonaba a primera hora de la mañana el hotel donde están alojados en Damasco para dirigirse hacia Ghouta Este, donde presuntamente se produjeron los hechos. Tras el ataque, el equipo de expertos en armas químicas, vestido con el uniforme azul de la ONU, ha entrado en el suburbio de Muadamiya, donde ha visitado a algunos de los heridos y ha recogido muestras para aclarar si se produjo un ataque químico en Muadamiya el pasado 21 de agosto.

Washington y Londres apuntan directamente a El-Asad

El Gobierno sirio, que ha negado haber empleado armas químicas, concedió ayer autorización a los inspectores de la ONU que se encuentran en el país para investigar las denuncias sobre ataques previos de este tipo. No obstante, para que la investigación pueda ser concluyente debe realizarse sin retraso. Así, el ministro de Exteriores británico, William Hague, dijo este domingo que pasados cinco días del ataque, las pruebas ?pueden haber sido alteradas?, y volvió a señalar al régimen de Bachar el-Asad como responsable.

También Estados Unidos ha advertido en este mismo sentido. Según fuentes diplomáticas citadas por la agencia France Presse, el secretario de Estado Jonh Kerry ha telefoneado en las últimas horas a sus homólogos británico, francés, canadiense y ruso, así como al secretario general de la ONU, para decirles que tiene ?muy pocas dudas? de que el ataque fue obra del régimen. ?Si el régimen quería demostrar que no fue resposable del ataque, habría dejado de bombardear la zona y habría permitido el acceso inmediato de los inspectores de la ONU?, es el mensaje de Washington, según esta fuente.

Además, el secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, ha asegurado que el Pentágono «está preparado» por si el presidente, Barack Obama, opta por una intervención militar en Siria. Varios buques de la Marina de EE UU han tomado posiciones en el Mediterráneo, cerca de las costas de Israel, con alcance para disparar a zonas controladas por el régimen sirio.

Advertencias desde Moscú

Por su parte, Rusia ha advertido a Estados Unidos acerca de las «consecuencias extremadamente peligrosas» de lanzar una eventual acción militar contra el régimen de El-Asad. En una rueda de prensa, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha subrayado que Washington, Londres y París hablan oficialmente de la existencia de «pruebas irrefutables» del uso del armas químicas por las autoridades sirias. «Hasta ahora no pueden presentar estas pruebas, pero señalan que la 'línea roja' ha sido traspasada y no se puede perder más tiempo», ha dicho Lavrov.

Mientras, en Ammán se reúnan los jefes militares de Estados Unidos, Jordania, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Turquía, Arabia Saudí y Catar, aunque en la agenda oficial no está una operación en Siria.