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domingo, 22 mayo 2022 7:53

Salom aprovecha la guerra civil del Estrella Galicia

Las tres carreras de Brno estuvieron marcadas por la igualdad, y Moto3, que cerró en esta ocasión el Gran Premio para que no coincidiera MotoGP con el Mundial de F1 no fue una excepción.

De hecho, fue la categoría que llevó más al extremo esa tendencia, con hasta cinco pilotos luchando por la victoria hasta las últimas curvas. Quien se llevó el gato al agua fue el encomiable Luis Salom, a quien ni un tobillo roto le impidió dar un golpazo en la mesa y colocarse más líder de la competición. Salom vivió agazapado dentro del grupo buena parte de la carrera, pero sacó la cabeza en los momentos determinantes, guardando ese plus de fuerzas que le llevó al triunfo final.

La batalla no fue tan encarnizada por culpa de la guerra civil en el seno del equipo Estrella Galicia. El éxito de Alex Rins no parece gustarle mucho a Alex Márquez, que carrera tras carrera le enseña la rueda y le tira la moto para demostrarle a su compañero que él también es competitivo. El problema es que muchas veces pierde la perspectiva de lo que se están jugando. Lo volvió a repetir en Brno, e impidió que un Rins más rápido pelease por la victoria. No quedó ahí, sino que acabó por cortarlo para mantener su posición. Con pilotos tan espabilados como los rivales, no se pueden hacer ese tipo de concesiones. Maverick lo vio claro y rebasó a ambos, e incluso Jonas Folger consiguió pasar a los dos y subirse también al cajón. Por si fuera poco, Rins terminó por delante de Márquez, que se quedó como víctima y culpable, sin oscurecer el extraordinario triunfo de un Salom que, pese a estar lesionado, es el gran favorito para llevarse el campeonato.