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EE UU tiene «pocas dudas» de que el régimen usó armas químicas

El Gobierno de Estados Unidos ha reconocido que existen «pocas dudas» de que el régimen de Bachar el-Asad utilizó el miércoles armas químicas contra la población civil en las afueras de Damasco, pese a las constantes negativas del Ejecutivo sirio.

Un portavoz de la Administración norteamericana ha explicado que «dado el número de víctimas, los síntomas de los muertos y heridos, las declaraciones de los testigos y otros hechos confirmados por otras fuentes, los servicios de Inteligencia y los aliados internacionales, hay muy pocas dudas en este momento de que el régimen sirio ha utilizado armamento químico contra civiles». «Vamos a seguir evaluando los hechos para que el presidente (Barack Obama) pueda tomar una decisión informada sobre cómo responder al uso indiscriminado de armas químicas», ha añadido.

Estados Unidos, que mantiene abiertas «todas las opciones» en el conflicto sirio, se suma a las sospechas ya expresadas por otros países como Reino Unido o Francia. El presidente de Francia, François Hollande, ha declarado que hay «pruebas» que sugieren que el ataque del miércoles «es de naturaleza química». Según Hollande, «todo apunta» al régimen de El-Asad como «responsable».

Damasco ha dado luz verde para que, con «efecto inmediato», los expertos de la ONU que ya investigan sobre el terreno el posible uso de armas químicas se desplacen al escenario de la última matanza. La oposición siria ha culpado al régimen de gasear a la población civil y ha cifrado en más de mil los fallecidos por el ataque del miércoles. Médicos sin Fronteras ha informado de que tres hospitales con los que colabora en Siria recibieron, tres horas después del ataque, a más de 3.600 personas con síntomas asociados a un agente neurotóxico, de las cuales 355 acabaron perdiendo la vida.

Opciones militares

Mientras tanto, Obama ha recibido un «menú de opciones militares» para una eventual acción de EE UU en el conflicto de Siria. El mandatario mantuvo ayer una reunión con su Consejo de Seguridad Nacional para discutir los informes de uso de armas químicas por parte del Gobierno sirio y habló sobre el asunto con el primer ministro británico, David Cameron.

Al tiempo que Obama discutía las opciones con sus asesores de seguridad militar, un funcionario del Pentágono confirmó que se encuentran ya en el este del Mar Mediterráneo cuatro destructores -Mahan, Gravely, Barry y Ramage- equipados con misiles balísticos. Tradicionalmente, la Marina de Guerra de EE UU mantiene tres de este tipo de buques en el área oriental del Mediterráneo. El tipo de armamento de estas naves, incluidos los misiles Tomahawk, se usó en 2011 durante una acción internacional que precipitó la caída del régimen de Muamar Gadafi en Libia.

La semana pasada, Dempsey dijo que no creía que este tipo de acciones contribuiría a la meta estadounidense de ayudar en el establecimiento de un Gobierno democrático y estable en Libia. Dempsey expresó dudas sobre la capacidad de las facciones opositoras libias, respaldadas por EE UU, para prevalecer sobre los grupos islámicos que también combaten contra El-Asad pero se oponen a los objetivos de Washington.

Advertencia de Rusia

Por su parte, el Gobierno ruso ha pedido a Estados Unidos que no repita «los errores del pasado» y se abstenga de iniciar un ataque unilateral contra Siria sin contar con el permiso de Naciones Unidas, en referencia a la invasión de Irak que ordenó el presidente George W. Bush en 2003 sin tener en cuenta a la organización internacional.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia advierte en su comunicado de que «cualquier acción militar unilateral que ignore a la ONU solo desembocará en una escalada de violencia en Siria y afectará aún más a una ya de por sí explosiva situación regional de una forma absolutamente devastadora».

Gas sarín para no dejar pruebas

Fuentes de seguridad israelíes creen que el Gobierno sirio empleó gas sarín, por su rápida evaporación, en diversos ataques químicos para dejar la menor cantidad de pruebas posible de cara a la investigación del equipo de Naciones Unidas presente en el país para analizar el uso de armas biológicas durante el conflicto.

«El gas sarín se evapora rápidamente y es necesario recoger las pruebas pocas horas después de su detección, o de lo contrario será imposible descubrir que ha sido usado», indicó el coronel Avi Bitzur, experto en defensa nacional, al diario 'Yedioth Aharonoth'. «Por ello los sirios lo prefieren antes que otras sustancias más persistentes, como el gas VX o los agentes 'mostaza'», añadió el militar, quien recomendó al equipo de observación de la ONU que se fije atentamente en los síntomas que presentan las víctimas.

«Por lo normal, quienes se exponen al sarín tienen los ojos como si se les fueran a salir de las órbitas, son incapaces de controlar sus secreciones y sufren calambres musculares», explicó.

Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Moshe Yalon, ha indicado que el régimen sirio emplea «armas no convencionales» que han dejado «numerosas víctimas entre su propio pueblo». «No es la primera vez que las usan. Un régimen no convencional emplea armas no convencionales», aseveró.