Quantcast

Al Qaeda culpa a Hezbolá de las bombas en Líbano

DUBAI (Reuters) – La rama norteafricana de Al Qaeda responsabilizó al grupo chií libanés Hezbolá de las dos bombas que golpearon Trípoli el viernes y amenazó con vengarse, informó el sábado una web de supervisión de inteligencia con sede en Estados Unidos.

Aunque Al Qaeda en el Magreb Islámico, o AQIM, no opera en Líbano, su comunicado muestra la creciente tensión regional contra Hezbolá por parte de grupos extremistas suníes y una profunda división sectaria en Oriente Próximo.

AQIM dijo en sus tuits que sabía «con certeza» que Hezbolá, al que respalda Irán, era responsable del ataque que mató a más de 42 personas en Trípoli.

«Ese vil partido (Hezbolá) debería saber que tendrá pronto una contestación», dijo AQIM, según el servicio de seguimiento SITE.

Hezbolá, que en el pasado fue alabado tanto por suníes como por chiíes por su lucha contra Israel, ha perdido apoyos entre los suníes desde que se pusiera del lado del presidente sirio, Bashar el Asad, en su lucha de dos años y media contra una insurgencia mayoritariamente suní.

Los rebeldes sirios, cuyos elementos principales son radicales suníes, han sido acogidos en el vecino Líbano por parte de simpatizantes suníes y ha habido ataques contra miembros de Hezbolá en territorio libanés. Tanto Hezbolá como grupos radicales suníes en Líbano han enviado a combatientes a Siria para combatir en ambos frentes.

Las explosiones en Trípoli, a unos 70 km de la capital, Beirut, fueron las más mortíferas desde el fin de la guerra civil en Líbano y se produjeron una semana después de la explosión de un coche bomba que mató al menos a 24 personas en el distrito chií de Beirut controlado por Hezbolá.

«Sabemos con certeza que detrás de este acto deplorable están las manos del vil y repudiable Hezbolá, que está del lado de Bashar (al Asad) en Siria», dijo AQIM en sus tuits, según SITE.

Al Qaeda Sigue una ideología estricta que rechaza a todos los no suníes, considerándolos infieles, y regularmente incita al antagonismo hacia los chiíes. La familia de Asad es alauí, una escisión del chiísmo.