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jueves, 26 mayo 2022 13:37

Spa, la deuda pendiente de Alonso

Los parones veraniegos en la Fórmula 1 se suelen acabar en las tierras belgas de Spa Francorchamps, uno de los circuitos con más historia y más historias del automovilismo mundial. En el bosqueado circuito se vivió el debut de Michael Schumacher con Jordan gracias a una carambola -Bertrand Gachot, el piloto titular, fue arrestado por agredir a un taxista-, el accidente multitudinario de la salida de 1998 o, por no irnos tan lejos, el ?strike? que hizo Romain Grosjean con Lewis Hamilton y Fernando Alonso el año pasado. Ese es, quizá, el recuerdo más amargo que tenga el piloto asturiano al presentarse en este circuito. Aquí fue donde Alonso sumó un ?cero? que no pudo levantar, y al que aún se unió otro más adelante, en Japón. Aquí, donde el español nunca ha ganado, es donde debe levantar la moral y sumar un resultado que le permita seguir en la pelea por un tricampeonato que, salvo milagro, se vuelve a escapar poco a poco.

Los 39 puntos de desventaja son un peso extra muy grande sobre el F138 del asturiano, pese a que aún quedan 225 en juego. Alonso necesita recortar esa distancia como sea, y lamentablemente para él no cuenta con las mejores armas. Stefano Domenicali, jefe del equipo y máximo responsable de todo lo que sucede en la Scuderia??, planteaba su labor con una simpleza que raya el mejor surrealismo de Groucho Marx: «Nuestra tarea es muy simple: básicamente dar a Fernando y a Felipe el coche más rápido posible». Sí, Ferrari debe dar un coche rápido a sus pilotos para que estos ganen. Obvio, pero no sencillo. No se esperan grandes cambios en el rendimiento de los monoplazas rojos con respecto a lo que vimos en Hungría, si bien las características de Spa pueden dar esperanza a los que cuentan con ver al ?Cavallino? rampando al frente del pelotón. Las presumibles evoluciones de Ferrari, si es que las hay, no provocarán que Alonso y Massa recuperen ese medio segundo que sería suficiente para luchar por la ?pole? o, al menos, para no sufrir durante la clasificación para auparse entre las dos primeras filas de parrilla. Aunque, como dicen todos, Spa es un circuito especial en el que realizar cualquier predicción es un auténtico salto al vacío.

«Una vuelta aquí, como 20 a otros circuitos»

Spa es el circuito predilecto de muchos pilotos. Con la subida al Eau Rouge como la joya de la corona, este circuito es de esos que, como dirían los antiguos, separan a los niños de los hombres. «Correr en un circuito así de especial provoca auténticas descargas de adrenalina. La alternancia de subidas y bajadas, y las secuencias de curvas rápidas, convierten a este trazado en una experiencia realmente fantástica para un piloto. Una vuelta en Spa es como 20 en cualquier otro circuito, en cuanto a la emoción y la adrenalina que genera». Palabras de Fernando Alonso que describen, mejor que ningunas, las sensaciones que vive un piloto cuando traza por este circuito.

Uno de los pilotos a los que mejor se le da Spa es a Kimi Raikkönen. Foco de todos los murmullos de fichajes, el piloto finlandés fue la gran ausencia este jueves en el ?paddock?, lo que aumentó la fiereza de dichos rumores. Lejos de apagarlos, en Lotus se tomaban a mofa las preguntas de los periodistas. Y es que el acercamiento de Raikkönen a según qué equipos ha sido un auténtico carrusel. Después de que su representante diera por zanjadas las negociaciones -que las hubo- con Red Bull para ser el sustituto de Mark Webber, tomó fuerza la opción de volver a Ferrari como compañero de Fernando Alonso. Pero no solo se ha vestido a Kimi de rojo. También ha sido colocado de nuevo en Woking, para sustituir a Jenson Button, que se iría a Ferrari, o incluso a Mercedes, para colocar a Rosberg, también, en la escuadra de Maranello. Mientras Kimi sonríe y no dice nada, ríos y ríos de tinta corren acerca de qué pasará con él.

No obstante, no son Kimi ni Fernando los hombres que tienen colgado el cartel de favorito. Ese es Sebastian Vettel. El líder del Mundial, que estrenaba ?look? con el pelo teñido de un brillante rubio, ya sabe lo que es ganar en el trazado belga: lo hizo en 2011. Después de una temporada en la que ya sabe lo que es tener que abandonar, sus esperanzas están en pegar otro puñetazo en la mesa y no dejar que los Mercedes o los Lotus vuelvan a comerle la tostada, como en Hungría. Y es que en Red Bull son conscientes de que una victoria en Bélgica puede dejar prácticamente sentenciado el Mundial.