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viernes, 20 mayo 2022 19:31

Hidalgo: «Es bastante complicado que el Salamanca participe este año»

El expresidente de la desaparecida Unión Deportiva Salamanca (UDS) y promotor del nuevo Salamanca que trata de sacar adelante en su lugar, ve bastante complicado que la capital charra vea fútbol este año debido a las dificultades para tramitar la licencia por parte de las autoridades federativas. «En este momento lo veo bastante complicado», indicó Hidalgo, al asegura que eso dependerá de la «buena voluntad» de la Federación Española de Fútbol (RFEF) y de su presidente, Ángel Villar.

La UDS desapareció el pasado 18 de junio tras 90 años de historia después de que los administradores concursales que manejaban el club dieran por liquidada la entidad. Un juzgado autorizó la compra de los derechos federativos de la UDS por parte de Hidalgo y obligó a la RFEF a inscribir al nuevo Salamanca en Segunda B. Hidalgo explicó que constituyó una sociedad anónima con los correspondientes depósitos, pero la RFEF argumenta ahora que el Consejo Superior de Deportes debe dar el visto bueno a esa nueva entidad, algo que podría llevar un mes, por lo que no podría participar en el torneo. «Creo que las leyes están para cumplirlas, pero creo que las leyes deben ser rigurosas cuando hay perjuicios a terceros (…) o cuando haya engaño, o (…) cuando de verdad haya malas intenciones», dijo. «Aquí ni ha habido engaño, ni malas intenciones ni nada sino una buena voluntad de hacer un equipo en Salamanca que siguiera jugando al fútbol», indicó.

Hidalgo explicó que la opción de dejar morir al Salamanca y crear un nuevo club «era lo más lógico» habida cuenta de los 27 millones de euros de deuda que arrastraba el club. «Hacerme cargo del lastre del pasado, aunque fuera a largo plazo, consideraba que era una carga que no debía asumir», indicó, asegurando que otra cosa hubiera sido con el apoyo de «un montón de personas» que hubieran querido hacerse cargo de esa deuda. En ese sentido, afirmó que, aunque hay otras opiniones, no era viable haber buscado una reestructuración de la deuda. «Para que todo esto hubiera sido posible de momento habría que haber puesto un millón de euros como punto de partida, y segundo se te quedaban unos lastres económicos que había que ir soportando, incluso había cargas de hasta dentro de 20 años», dijo.

Hidalgo afirmó que con esa situación si el Salamanca salía adelante cualquier «solución deportiva positiva» siempre se iba a encontrar con un acreedor. Afirmó que la supuesta decisión de los administradores del club de favorecer a los acreedores con el pago de los derechos federativos en lugar de dárselos directamente a los jugadores a los que se les adeudaba salarios, pudo ser entendido como una «mala jugada» por parte de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y la RFEF. «Aquí alguien se ha pensado que ha habido mala intención pero con la desaparición del antiguo Salamanca aquí los perjudicados son Hacienda y Juan José Hidalgo», dijo, al asegurar que debe hacer frente a un aval de tres millones del Banco Popular.

A la hora de justificar la deuda del club, Hidalgo destacó que hubo jugadores rentables como el hispanobrasileño Catanha y el portugués Pauleta o los rumanos Popescu y Stinga; pero afirmó que hubo otras inversiones que no funcionaron. Entre estos casos citó el del rumano Munteanu; argentinos entre los que mencionó Lupidio, y portugueses que no especificó. «Al final el mundo del fútbol es una rueda y el último que llama es Hacienda», dijo.

Hidalgo dijo que si el nuevo Salamanca no juega en Segunda B «ya se acabó» y dijo que está apurando gestiones para lograr que el equipo juegue, incluyendo la intermediación del seleccionador español, el salmantino Vicente del Bosque.