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Un exgerente del PP admite al juez que cobró en 'B' de Bárcenas

Ese retraso motivaba que coincidiesen en los pasillos de la Audiencia Nacional Cascos y el también exsecretario general del PP Javier Arenas, que había sido citado a las 12.30 horas. Ambos se han saludado y posteriormente han aguardado en salas distintas su turno para comparecer ante el magistrado. El juez ha retirado los teléfonos móviles y las tabletas a los abogados de la acusación para evitar filtraciones.

Cascos llegaba con antelación a la Audiencia Nacional, donde era recibido con insultos y abucheos por parte de un grupo de preferentistas que se encontraban apostados en el lugar y que le gritaron «chulo» y «ladrón», al tiempo que portaban pancartas pidiendo su ingreso en prisión. Pese a ello, Cascos recorría a pie y con paso lento los más de cien metros que separan el Paseo del Prado de la entrada a la sede judicial.

Lo mismo ocurría con Javier Arenas, quien era acogido con gritos de «corrupto» y «sinvergüenza» a su llegada, pasadas las 12:20 horas, a la Audiencia Nacional. Arenas fue citado en varias ocasiones por Bárcenas durante su declaración del pasado 15 de julio. El extesorero afirmó en aquella ocasión que le entregó a Arenas el «remanente» de 4.900 euros en marzo de 2010, a lo que éste habría respondido: «Chico, cógelos, los metes en un sobre y se los dejas al presidente y él sabrá lo que tiene que hacer».

Antes, a las 10.20 horas, comenzaba a declarar el empleado de la caja del PP Antonio Ortiz, quien ha negado la contabilidad B del partido. Ortiz llegaba acompañado por un asesor del partido y el juez negaba su entrada en la sala de declaraciones porque comparecía en calidad de testigo, sin derecho a letrado.

A la declaración de Ortiz le seguía la de Cristóbal Páez, el gerente que suplió a Bárcenas cuando Mariano Rajoy nombró a éste tesorero nacional tras el Congreso de Valencia en junio de 2008. Páez ha admitido que recibió dos pagos en negro en abril de 2007 y junio de 2008 por un total de 12.000 euros, tal y como aparecen en los papeles de Bárcenas. De acuerdo con la versión del extesorero, Paéz tuvo durante cuatro meses la carpeta con la documentación de la supuesta caja B porque al estallar el 'caso Gürtel' en 2009 se temió que hubiera un registro en la sede del PP.

Semana clave

Lo que deparen esta semana las diligencias el 'caso Bárcenas' probablemente marcarán un antes y un después en la investigación de la supuesta financiación irregular del Partido Popular. Esta es la sensación que tiene el entorno del juez Ruz, que ha marcado en rojo las citaciones previstas para este martes y el miércoles en la Audiencia Nacional, con la testifical de la actual secretaria general del PP María Dolores de Cospedal en el centro de todas las miradas.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número cinco ha hecho un paréntesis en su periplo vacacional para conocer las versiones de la 'número dos' popular y dos de sus antecesores en la secretaría general, Arenas y Álvarez-Cascos, sobre el sistema de donaciones y el pago de sobresueldos en 'dinero negro' a los principales dirigentes, tal y como denunció el extesorero Luis Bárcenas en su última declaración judicial.

Ruz quiere trazar una línea histórica de cómo funcionaba la financiación del partido en el Gobierno desde 1990 hasta la actualidad, la entrada y salida de fondos y el control de los mismos, pese a que ya ha recalcado en varios autos que los hechos que investiga anteriores a 2007 han prescrito. La traducción en el Código Penal sería el delito fiscal (si supera en un ejercicio los 120.000 euros de fraude), el cohecho (soborno o dádiva a cambio de realizar -u omitir- un acto) y la malversación de caudales plúblicos.

No obstante, pese a que la vigencia de los delitos investigados correspondería a la actual etapa de María Dolores de Cospedal, el juez considera que las citaciones de Arenas y Álvarez-Cascos son «pertinentes, útiles y necesarias» en atención a su responsabilidad interna en el partido «durante los distintos periodos en que se extiende la presunta contabilidad B y la realidad de los apuntes en ella contenidos (en referencia a las anotaciones de los papeles de Bárcenas entre 1990 y 2009)».

El escollo de Cospedal

El miércoles le tocará el turno a María Dolores de Cospedal, que declarará como testigo a partir de las 10.30 horas en la Audiencia Nacional, tal y como ella prefirió pese a que su cargo como presidenta de Castilla-La Mancha le hubiese ahorrado este viaje.

Su interrogatorio es el más esperado. Primero porque es la actual secretaria general del PP desde 2008 y los hechos investigados por el juez que no han prescrito abarcan este periodo. Segundo porque deberá de aclarar el sistema de financiación del partido antes y después de que se reformase la ley, en julio de 2007, y las donaciones pasarán a ser nominales. En tercer lugar tendrá que responder por los sobresueldos que, según Bárcenas, cobró en negro hasta 2010.

Por último, Cospedal deberá de aclarar un asunto «muy sensible» para ella, según fuentes jurídicas. Se trata del recibí presentado por el extesorero en el que se aseguraba que el PP de Castilla-La Mancha recibió un pago de 200.000 euros de la constructora Sacyr para la campaña de la número dos del PP. Ello, después de que una filial de dicha empresa, Sufi, se hiciera con el servicio de limpieza del ayuntamiento de Toledo. El recibí entregado al juez está firmado por el gerente del PP manchego, José Ángel Cañas, y data de 2007, es decir, el supuesto cohecho no habría prescrito.