Quantcast

Israel derriba un cohete dirigido contra la ciudad de Eilat

JERUSALÉN (Reuters) – Israel derribó en la madrugada del martes un cohete dirigido contra la turística ciudad de Eilat, en el sur del país, explotándolo en el aire cerca de la frontera con la península egipcia del Sinaí, dijo un responsable militar.

Extremistas islámicos que están activos en la anárquica y desértica península se atribuyeron el lanzamiento del cohete contra la localidad, abarrotada de turistas, en venganza por la muerte de cuatro combatientes el viernes en el Sinaí.

Las sirenas antiaéreas y otros avisos sonaron en las colinas en los alrededores de Eilat, en la orilla del golfo de Aqaba, dijeron testigos y medios israelíes. No se informó de ninguna víctima ni de daños.

Un responsable de seguridad jubilado dijo que es la primera vez que el sistema interceptor de misiles de Israel Cúpula de Hierro alcanza un misil lanzado contra Eilat.

«No es la primera vez que se lanza un cohete contra Eilat, pero sí es la primera vez que la Cúpula de Hierro ha interceptado uno», declaró el antiguo asesor de seguridad nacional Dani Arditi a la Radio del Ejército.

Israel cerró brevemente el aeropuerto de la ciudad el jueves citando el riesgo de ataques integristas del Sinaí que están enfrentados con el Ejército egipcio. También ha reforzado sus defensas anticohetes cerca de su frontera sur con Egipto.

La violencia en el Sinaí aumentó después de que el expresidente egipcio Hosni Mubarak, quien fuera aliado de Israel, fue derrocado en 2011. Ha vuelto a experimentar otro pico desde el derrocamiento el mes pasado por parte de los militares del sucesor de Mubarak, el presidente islamista Mohamed Mursi.

Magles Shura al Muyahidin, una facción integrista que también tiene una pequeña presencia en la Franja de Gaza, se atribuyó el lanzamiento del misil contra Eilat.

El Sinaí fue desmilitarizada como parte del Acuerdo de Camp David, el tratado de paz entre Egipto e Israel firmado en 1979, aunque Israel ha permitido a Egipto mandar tropas a la zona para combatir a los integristas y el contrabando de armas de los palestinos hacia Gaza.

La península, hogar de clanes nómadas descontentos con El Cairo, ha supuesto un tradicional dolor de cabeza para Egipto y sus vecinos.