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Las 'jenever' de Pol

Todos los días a las 16.00 h, a veces incluso antes, desde el año 1985 Pol abre la puerta de su pequeño gran local, ´t Dreupelkot. En el casco histórico de Gante, junto al canal, la barra de las 200 variedades de 'jenever' es, sin duda, una de las atracciones de la ciudad. Lleno hasta arriba, por sus reducidas dimensiones no es difícil, la gente se agolpa en el exterior mientras los chupitos de colores se consumen. Trago, tras trago.

No es extraño que turistas y estudiantes coincidan en este establecimiento, situado en la Groetenmarkt, muy cerca de la Catedral, para probar la denominada 'jenever', un tipo de ginebra belga aderezada con fruta, vainilla y chocolate y que se sirve en vaso de chupito. Los riñones de cualquier tomador pueden dar buena cuenta de estos tragos cortos tan particulares. Los hay desde 17° hasta los 53°. El, en ocasiones, desorganizado Pol prepara las ginebras de forma casera. El precio varía dependiendo del tamaño del vaso; el más pequeño cuesta 2,25? y el más grande 3,5?. Gracias a las nuevas tecnologías ahora es posible comprar a través de la página web http://www.dreupelshop.be/ alguna de sus creaciones (botellas de 1 litro) y elegir entre más de 30 sabores. El precio es de 19,80?.

A pesar de la incomodidad y la estrechez del garito, el ambiente que se respira es muy agradable y popular, muy lejos de esas cadenas internacionales asépticas e impersonales. Una vez dentro se puede ver a Pol no parar de servir chupitos o, si reina la tranquilidad, sentado en su sofá leyendo el periódico. Ojo como le interrumpas, nunca se sabe cómo puede reaccionar este personaje.

Gante presume de ser el mejor secreto guardado de Europa. Por la noche, iluminado por una luz blanca, la ciudad medieval cuna de Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico y I de España, presenta su lado más rebelde. Mientras los estudiantes celebran aprobados y/o suspensos y los turistas se evaden de los absurdos tours, el secreto de Gante se diluye en el fondo de uno de los muchos chupitos que se toman en una noche de luz blanca apoyado en la barra más famosa de la ciudad, la de ?t Dreupelkot. Mientras tanto, Pol, maestro de ceremonias, vela porque todos los parroquianos tengan un trago que llevarse a la boca. No es un secreto que ?t Dreupelkot es el mejor lugar para beberse Gante.