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Estabilizado el incendio tras quemar 500 hectáreas entre Orense y Lugo

El incendio forestal que desde la tarde de ayer afecta a dos parroquias de las localidades de Quiroga (Lugo) y Larouco (Orense) ha quemado ya, según las estimaciones provisionales de la Xunta, 500 hectáreas de superficie, lo que lo convierte en el primer gran incendio del verano en Galicia.

El incendio se encuentra «estabilizado y sin llama», ha informado la Xunta, que también destaca que se ha levantado el nivel uno de emergencia, que estaba en vigor desde las 20.30 horas de ayer como medida preventiva, porque en principio ya no hay situación de alerta cerca de viviendas.

La conselleira de Medio Rural y del Mar, Rosa Quintana, ha destacado en el lugar del incendio en la parroquia de Seadur, en Larouco (Orense) que, según los datos provisionales, el fuego afecta a una superficie de 500 hectáreas. En su visita de esta mañana ha explicado ante los medios que, si bien «aún no se puede dar por controlado el incendio», está «sin llama». Ha abundado en que «los términos son muy técnicos» y que se considera controlado cuando «no tiene llama y no hay posibilidad de que se avive ninguna zona caliente». Por este motivo, todavía no se da por controlado al existir puntos calientes, pero el perímetro del incendio «no ha avanzado más desde esta madrugada». Esperan, por tanto, que se dé por controlado en las próximas horas. Sí se ha levantado el nivel uno de emergencia al no existir riesgo para los vecinos.

Quintana ha considerado que ha existido una «coordinación excelente» y que en las labores de extinción han trabajado «todos los medios que se tenían disponibles», esto es, más de 36 brigadas, 18 motobombas, ocho aviones, ocho helicópteros y dos unidades de la Unidad Militar de Emergencias.

El alcalde de la Larouco, Joaquín Bautista Prieto, ha señalado que la avería en el abastecimiento de agua a raíz del fuego «está solucionada desde las ocho de la mañana». Ha dicho que desconoce que existan problemas en las líneas telefónicas, aunque los teléfonos de la parroquia de Seadur no dan tono de llamada. En cuanto a los vecinos que tuvieron que dejar sus casas durante unas horas por el riesgo de las llamas, ha asegurado que, pese al nerviosismo, ninguno sufrió problemas de salud. También ha indicado que «hacía tiempo que la zona no ardía», pero ha incidido en que en varias ocasiones se iniciaron fuegos en el área, aunque se atajaron más fácilmente.