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Carla Goyanes: «Nos gustaría ampliar la familia pronto»

Reconoce no ser una experta, pero ¿quién mejor que una madre para contar las vivencias de una embarazada?. Carla Goyanes (Londres, 1983) se ha atrevido a escribir, entre pañales y biberones, una guía muy personal para vivir el embarazo y la maternidad con optimismo y organización. En 'Coaching para mamás' (La esfera de los libros) la empresaria desnuda sus sentimientos empujada por su hermana, 'Caritina', y su marido, Jorge Benguria: «Siempre me ha gustado mucho escribir y ellos me animaron por todo lo que había aprendido e investigado sobre embarazos. Casi confiaban más ellos en mí que yo misma. No tenía nada que perder y ha sido una experiencia enriquecedora. Todo un reto para mí».

Desde su perspectiva de madre primeriza intenta romper mitos sobre el embarazo «como la predicción del sexo del bebé en función de la forma de la tripa, de las náuseas, de los granitos, de calendarios chinos o mayas. Intento hacer ver que hay que cuidarse pero que una no está enferma y que la vida tiene que seguir igual a menos que se tenga un problema específico y el médico dé otra orden. ¡Trabajar, viajar, disfrutar!, afirma Carla, que pese a que no ha conseguido olvidar su cesárea -«¡no me hizo efecto la anestesia!»-, intenta desmitificar la horrible imagen de los partos. «Hoy en día no hay por que sufrir sino se quiere. Está controladísimo», asegura con generosidad aunque su experiencia no fue tan buena como ella hubiese deseado, por eso plasmarlo en el libro fue difícil por «la mezcla de sentimientos, miedos y emociones».

«Las embarazadas deben seguir las pautas principales de su ginecólogo y confiar en él para preguntar dudas por muy tontas que les parezcan. Además, tienen que informarse y organizarse para que sea una etapa feliz y no llevarse sorpresas desagradables», aconseja la joven, que vivió su embarazo y la maternidad a caballo entre Miami y Madrid, por lo que conoce bien las diferencias entre los sistemas sanitarios de España y Estados Unidos y los desgrana en su manual, en el que sale ganando el patrio.

«Las sonrisas y abrazos de cada día»

Carla, que ahora entiende el tópico de que una madre haría lo que fuese por sus hijos, no sabría escoger el momento más feliz de su nueva vida: «Está reñido entre cuando me pusieron al bebé en mis brazos y las sonrisas y abrazos de cada día». Sin embargo tiene claro que el primer diente de Carlitos -que en julio cumplió un año- fue el peor momento porque lloraba desconsolado con tan solo cuatro meses y «yo no sabía lo que era», aunque tampoco fue fácil su primera gripe, que «se juntó con gastroenteritis y se me hizo un mundo».

Pese a los pormenores y preguntada por un posible hermanito para su hijo, no lo duda: «Nos gustaría ampliar la familia pronto pero también nos da pena lo pequeño que es Carlitos. ¡Veremos!».