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El calor 'funde' la pista de aterrizaje de un aeropuerto en China

De la ola de calor que se vive en el sureste de China no se libran ni los aviones. Mientras el mercurio se hace fuerte en torno a la cota de los cuarenta grados, esta torrida temperatura ha obligado a cerrar una aeropuerto en esa región del gigante asiático. Y no es porque el aire acondicionado o el sistema de refrigeración hayan claudicado creando un ambiente más propio de un horno crematorio sino porque el asfalto de la pista de despegue, simplemente, se ha fundido. Los estragos de la canícula se han hecho patentes en el momento en que uno de los vuelos de la compañía estatal Air China pretendía despegar. Las ruedas se hundieron ligeramente sobre el reblandecido tramo impidiéndoles por tanto tomar la velocidad necesaria para emprender el vuelo.

Las 74 que viajaban a bordo y la tripulación han resultado ilesas por lo que historia ha quedado en una mera anécdota. Han abandonado el avión y han atravesado a pie ese terreno 'fundido' hasta la terminal del aeropuerto de Yiwu, al que la meteorología no dan tregua desde principios de julio, momento en el que el calor comenzó su partícular martilleo en la región. La infraestructura fue inmediatamente clausurada sin visos de ser reabierta hasta que los técnicos revisen el estado de las pistas de despegue. En Zheijan llevan casi 40 días en el que no han visto una temperatura por debajo de los 35 grados, un récord en los últimos 140 años. En total, desde principio de agosto han muerto quince personas en la zona.