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Renfe y Adif revisarán los protocolos de seguridad tras el accidente

MADRID (Reuters) – Los presidentes de Renfe y Adif, la red y administradora de los ferrocarriles españoles que vivió el pasado 24 de julio uno de sus peores accidentes en cuatro décadas con la muerte de 79 personas, defendieron el jueves en una comparecencia en el Congreso la seguridad de la red ferroviaria en España, pero dijeron que revisarán los protocolos de seguridad en busca de posibles mejoras.

Julio Gómez-Pomar y su homólogo en Adif, la empresa pública que administra las infraestructuras ferroviarias, Gonzalo Ferre, indicaron en la comisión de Fomento del Congreso que sus empresas están tratando de analizar a fondo las causas del trágico accidente ocurrido a escasos kilómetros de Santiago de Compostela cuando un tren Alvia descarriló por exceso de velocidad, al parecer por un error humano.

Los presidentes de Renfe y Adif hicieron un relato exhaustivo de la construcción y operatividad de la línea Orense-Santiago de Compostela y dijeron que cumplía con todos los requisitos técnicos de seguridad, que el sistema funcionó, y que no habían tenido ningún incidente ni queja en el tramo donde ocurrió el accidente.

«Todos los que nos dedicamos al sector ferroviario nos hacemos una pregunta ¿Cómo se podía haber evitado?», dijo Ferre ante la comisión.

En la curva cerrada de Angrois en la que se produjo el descarrilamiento, el trazado pasa de una vía de alta velocidad a una convencional más ancha, y la velocidad ha de reducirse hasta 80 kms por hora.

La ministra de Fomento, Ana Pastor, comparecerá el viernes en la misma comisión para explicar las actuaciones y gestiones realizadas por su ministerio a raíz de la tragedia, en la que también resultaron heridas más de un centenar de personas. De los heridos, 23 siguen hospitalizados, seis graves.

El maquinista del tren Francisco José Garzón, que resultó herido leve, está en libertad acusado de 79 delitos de homicidio por imprudencia, tras admitir ante el juez que instruye el caso que se despistó tras recibir una llamada telefónica del interventor del tren. El convoy iba a 179km/hora en el momento de salirse de la vía, según las cajas negras.

COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN

La mayoría de los miembros de la comisión de los partidos minoritarios pidieron responsabilidades políticas y una comisión parlamentaria de investigación independiente ante lo que parecer ser carencias de seguridad de la línea inaugurada en diciembre de 2011 como de alta velocidad.

«Una cosa es el factor desencadenante (..), un factor humano, bien sea la llamada o un despiste (..) pero hay un diseño híbrido que conlleva un factor de riesgo añadido», dijo el diputado Gaspar Llamazares, de Izquierda Unida.

No obstante, los dos grupos mayoritarios PP y PSOE – cuyos gobiernos intervinieron en la construcción o gestión de la línea ferroviaria – no se sumaron a la petición de depuración de responsabilidades y defendieron las bondades de la red de ferrocarriles española.

«Tenemos un sistema ferroviario muy seguro. Todo sistema de seguridad tiene un margen para el error», dijo el portavoz socialista Rafael Simancas en la comisión.

«Y ahora nos toca reducir ese margen de error», dijo, añadiendo que su grupo pedirá la revisión de trazados, señalizaciones y protocolos y la creación de una agencia nacional ferroviaria, similar a la del sector aéreo.

El portavoz del PP en la comisión, Andrés Ayala, elogió la red de ferrocariles españoles como una de las mejores del mundo y dijo que, aunque todos los sistemas de seguridad son mejorables, no se puede crear la sensación de inseguridad.

«Habrá que ver cuáles son, o no, las consecuencias que han tenido determinadas actuaciones, pero no se puede decir que se debe a una deficiencia en el sistema», dijo.