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«Las mujeres amenazaron con arrojar a los niños al agua»

La Delegación del Gobierno en Melilla ha distribuido un vídeo para denunciar la «agresividad» de los inmigrantes para forzar la entrada a Melilla en patera. En las imágenes se observa a una patrullera de la Guardia Civil siguiendo a una patera con más de una docena de inmigrantes a bordo y en actitud «agresiva», en palabras de la Delegación. Según denuncia el Gobierno melillense, los ocupantes de la patera amenazaron con quemar la embarcación e incluso realizaron «señas inequívocas» de su intención de arrojar por la borda a los menores que viajan a bordo -algunos de ellos bebés- para evitar su detención.

«En su ánimo por forzar a toda costa la entrada de la patera en Melilla sus pasajeros amenazaron, mediante gestos inequívocos, a la Guardia Civil con tirar a los menores de más corta edad al agua», explicaba la delegación en una nota de prensa el pasado 5 de julio. «Resulta un detalle escabroso, pero creemos que debe hacerse público», añade el texto.

En el vídeo difundido, de mala calidad y grabado en condiciones adversas, se escucha a los agentes como valoran el acercamiento a la patera ante las amenazas de los pasajeros de la embarcación. «Las mujeres amenazaron con arrojar a los niños al agua si la Guardia Civil se acercaba o interceptaba la patera, mientras que los hombres, con el mismo objetivo, desafiaron a los agentes con prender fuego a la embarcación con la gasolina», reza la nota de la delegación. «En las últimas fechas se han producido en Melilla varios casos similares», añade. La institución justifica la decisión de difundir el vídeo por «la relevancia demostrativa de las circunstancias que acompañan la extrema presión migratoria actual que vive Melilla».

Los hechos ocurrieron el pasado 4 de julio en la playa de Los Cárabos de Melilla. Una vez la embarcación tocó tierra, el patrón de la patera y otro de los inmigrantes se dieron a la fuga, mientras que las mujeres y los menores se quedaron en el lugar. El 29 de julio, los fugados fueron detenidos por la Guardia Civil. El patrón, de 24 años y procedente de Burkina Faso, ingresaba en prisión por un delito contra los ciudadanos extranjeros. El segundo detenido quedaba en libertad sin cargos por un delito de amenazas.