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'The Last of Us', la película que no se olvidó de ser un juego

Naughty Dog, los creadores de la saga 'Uncharted', han vuelto a dar en la diana. La historia de 'The Last of Us' es una de las más maduras y absorbentes a las que un usuario de PlayStation 3 ha tenido oportunidad de echar el guante. El periplo de Joel y Ellie en un mundo asediado por una pandemia de cordyceps, capaz de convertir a los seres humanos en una suerte de zombis, exhibe, sin complejo alguno, un guion cerradísimo, un argumento con su planteamiento, nudo y desenlace que evita dejar en manos del jugador casi cualquier elección. 'The Last of Us' se olvida de los mundos abiertos, del 'elige tu propia aventura' y de las decisiones morales, muchas veces vacías de contenido y carentes de consecuencias, que rigen las reglas de otros mundos. Y avanza como un reloj hacia su inevitable final, acercándose a una estructura de juego más básica y clásica.

¿Por qué funciona tan bien entonces? Quizá sean dos los motivos. Por un lado, sus mecánicas están refinadas y depuradas al máximo. El título de Naughty Dog basa gran parte de su encanto en la tensión que propicia manejar a Joel, siempre con el sigilo como aliado. Este cuarentón a punto de entrar en la cincuentena debe lidiar no solo con aquellos seres infectados, sino con las tribus de seres humanos que sobreviven en un ambiente hostil a base de eliminar cualquier amenaza externa -sea mutante o no- y expoliar cadáveres. Joel se oculta detrás de cualquier rincón y toma desprevenido al enemigo, estrangulándolo o cortándole el cuello con una daga. También es capaz de afrontar tiroteos y tiene un sexto sentido que le permite discernir dónde se encuentra cada enemigo. En realidad, nada nuevo y tampoco es que la variedad sea su fuerte, pero está todo ejecutado a la perfección. Probablemente, el único problema de su mecánica es que resulta chocante que el juego no exija al resto de personajes el mismo sigilo que al jugador. No resulta extraño encontrarse a Ellie corriendo delante de un 'chasqueador' -uno de los enemigos del título- sin que este se entere de nada.

Por el otro lado, es un juego perfectamente escrito en el que apenas chirría nada, a diferencia de obras anteriores de Naughty Dog, como 'Uncharted', en la que los personajes aparecían y desaparecían por arte de magia. El vínculo entre Joel y Ellie está perfectamente descrito: crece, madura y cambia a lo largo de una historia que va mucho más allá de una infección zombi. Quizá sea lo que David Cage, creador de 'Heavy Rain', lleva intentando años. Una película -quizá la mejor de zombis de los últimos diez años- que se juega perfectamente.

Las cifras de ventas del título están acompañando. 'The Last of Us' ha superado ya los 3,4 millones de unidades vendidas en todo el mundo y salió el pasado 14 de junio. En España ya se han vendido 100.000 copias, un dato que demuestra que la nueva propuesta de Naughty Dog ha sido acogida de forma excepcional.