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Los pantalones rojos, una línea roja

La web YouGov, una especie de biblia demoscópica (su lema lo dice todo: 'Lo que el mundo piensa') dedicada a realizar encuestas sobre cualquier asunto global, se ha descolgado esta semana con una investigación de lo más curiosa. Según YouGov, el 46% de los británicos odia a las personas que visten pantalones rojos; el 12% los adora; y al 43% restante, el asunto les importa un higo.

Pero inmediatamente surgen varias preguntas. ¿Por qué YouGov, que ha ganado fama mundial por la validez de sus estudios, realiza una encuesta aparentemente tan estúpida como esta? Quizá porque el mundo se está volviendo cada vez más loco. Y superado lo anterior: ¿Qué razones llevan a un porcentaje inusualmente alto de británicos a rechazar a los compatriotas que visten pantalones rojos?

El periodista de moda Henry Conway ha intentado buscar respuesta en el 'Guardian' a tan importante pregunta. Porque los británicos son considerados excéntricos, pero aun así, no lo soportan todo, y los pantalones rojos son una de sus líneas rojas, valga la redundancia. Y es que al parecer, los pantalones rojos se han convertido en los últimos años en la prenda preferida de la clase media-alta que aspira a un estatus aristocrático. Digamos que los amigos de Pippa Middleton podrían ser el tipo de gente a la que le gusta llevar pantalones rojos. Y aunque Pippa cae bien (cada vez menos, todo sea dicho), su mundo y sus amigos son vistos como arribistas, pijos y superficiales. Y los pijos superficiales no les gustan ni a los intelectuales británicos ni a los poligoneros (chavs). De ahí puede explicarse el resquemor que generan los pantalones rojos entre una buena parte de ellos.

Pero Henry Conway no se conforma con declararse un admirador de los pantalones rojos (en contra de la opinión de sus paisanos, a él le encantan). Conway se remonta al siglo XV para explicar que en esa centuria, y hasta 1800 aproximadamente, los 'red trousers' (RT los llaman en el Reino Unido) eran un símbolo de distinción entre los hombres británicos, al contrario que entre las mujeres: los pantalones rojos los solían llevar las prostitutas.

En el continente, los pantalones rojos se convirtieron en tendencia gracias al victorioso ejército napoleónico, que los vestía de ese color, de manera que los soldados franceses se distinguieran claramente de sus enemigos durante las batallas. También los llevaban los austro-húngaros y, argumenta Conway, como esos dos ejércitos eran fieros rivales de los británicos, de repente los pantalones de color rojo comenzaron a ser odiados por los súbditos de la reina Victoria. Y desde ese momento hasta nuestros días, los pantalones rojos ya no han levantado cabeza en las islas.

En este curioso debate, Conway, que pide que no se vea a quienes visten RT como bichos raros, se permite una digresión. Los pantalones rojos estuvieron a punto de triunfar en Estados Unidos gracias a Michael Jackson, que los llevó con gran éxito en el videoclip de 'Thriller'. Pero fue solo un espejismo. De hecho, a los pocos años ya se consideraba que todo en 'Thriller' era fantástico menos? los pantalones rojos de Michael Jackson.