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El exprimer ministro Keita y el exministro Cisse, a segunda vuelta en Mali

BAMAKO (Reuters) – El exprimer ministro Ibrahim Bubacar Keita no consiguió la mayoría absoluta en las elecciones de la posguerra en Mali, por lo que tendrá que enfrentarse al ex ministro de Finanzas Sumaila Cisse en la segunda vuelta el 11 de agosto, anunció el viernes el Gobierno.

Según los resultados provisionales, Keita obtuvo un 39 por ciento de los votos el 28 de julio, frente al 19 por ciento de Cisse. Sin embargo, este podría conseguir el apoyo de los candidatos que quedaron tercero y cuarto, con los que ha estado en coalición.

Fueron los primeros comicios en el país del Sahel desde que un golpe de Estado en 2012 desembocó en que el norte del país fuera ocupado por rebeldes separatistas e islamistas. Francia envió un contingente militar a Mali en enero que derrotó a los islamistas vinculados con Al Qaeda, cuya amenaza de sabotear la votación no llegó a materializarse.

La participación se situó en un récord del 51,5 por ciento – nunca había superado el 40 por ciento-, poniendo de manifiesto el profundo deseo de los malienses de pasar página a la violencia e inestabilidad que ha sacudido al país del oeste de África en los últimos 18 meses.

«La crisis está llegando a un final (…) No habrá problemas para la segunda vuelta», dijo el primer ministro provisional, Django Sissoko, en una visita a la vecina Costa de Marfil, después de que se conocieran los resultados.

«Confiamos en que podremos hacer todo lo necesario para asegurar una votación pacífica y que el resultado será aceptado primero de todo por el pueblo maliense y también por los candidatos», declaró.

Más de tres millones de personas no pudieron participar, y 400.000 de las que sí lo hicieron votaron nulo, según los datos oficiales, lo que abre la posibilidad a una campaña revuelta para la segunda vuelta.

«Creo que esto es algo positivo para la democracia maliense, dado lo que el país ha pasado», dijo Christopher Fomunyoh, socio del Instituto Nacional Democrático, que trabaja para fortalecer la democracia en todo el mundo.

«Primero, permite al ganador de la segunda vuelta, sea el que sea, tener el mandato y legitimidad completos que se requiere para gobernar. En segundo lugar, va a permitir al órgano electoral (…) abordar alguna de las anomalías identificadas en la primera ronda», añadió.

Los temores a una votación caótica no se cumplieron, y la jornada transcurrió pacíficamente en su mayoría, aunque algunos tuvieron problemas para encontrar sus nombres en las listas en campos de refugiados y embajadas en el exterior, y en la zona norte en Kidal hubo algunas alteraciones.

La misión de la ONU de 12.600 militares está desplegándose para sustituir a los franceses y colaborará en la seguridad mientras Mali reforma el Ejército y trata de terminar las negociaciones con los rebeldes separatistas tuareg del MNLA, que han permitido la celebración de las elecciones pero mantienen las armas.

/Por David Lewis y Tiemoko Diallo/