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El maquinista hablaba por teléfono 11 segundos antes del descarrilamiento

MADRID (Reuters) – El maquinista del tren que descarriló cerca de Santiago de Compostela la semana pasada provocando uno de los peores accidentes de ferrocarril de España hablaba por teléfono con un interventor 11 segundos antes de que el tren descarrilase, según los datos de las cajas negras desvelados el viernes.

El descarrilamiento, que causó la muerte de 79 personas, sucedió el miércoles 24 de julio a las 20:41:06 horas en la curva de Angrois, a pocos kilómetros de la capital gallega, cuando el tren circulaba a 179 km por hora en un tramo donde la velocidad máxima permitida es de 80 km por hora, según el informe del análisis de las cajas negras.

«Existe un registro de sonido en el que se recogen actos de habla, atribuidos al maquinista, que se inicia a las 20:39:15, durando la conversación hasta las 20:40:55 (1 minuto y 40 segundos). A las 20:41:06 se escucha el inicio del sonido de arrastre del tren producido por el descarrilamiento», dijo en una nota el Tribunal Superior de Justicia de Galicia con el resultado del informe.

El interventor del tren, Antonio Martín Marugán, admitió el viernes en su declaración como testigo ante el juez ser el autor de la llamada recibida por el maquinista, Francisco José Garzón.

En un auto conocido el jueves, el juez consideró «desafortunada» la llamada del interventor por el momento en que se hizo, pero dijo que era «insuficiente para atribuirle una imprudencia con relevancia penal por el accidente del tren».

El informe dijo que cuando comenzó la llamada, el tren circulaba a 199 km por hora, y que durante la llamada se escucha un aviso acústico por el paso de una baliza.

Tras un minuto y medio de llamada, se escucha por última vez la voz del maquinista mientras el tren circula a 195 km por hora y un segundo después el tren pasa por otra baliza.

En ese momento, el maquinista aplicó el freno de emergencia antes de pasar por otra baliza todavía a 195 km por hora y descarrilando segundos después a 179 km por hora.

Con el tren ya descarrilado, el informe muestra que se aplicó otro freno de emergencia.

El maquinista, Francisco José Garzón, informó de la llamada telefónica en su segunda declaración ante el juez, una comparecencia voluntaria en la que señaló que la conversación trató sobre la vía en la que podría entrar el tren al llegar a la estación de Pontedeume.

El Tribunal dijo que en estos momentos están personados en la causa Renfe, Adif y dos aseguradoras como responsables civiles y dos particulares como perjudicados.

ATENCIÓN INTEGRAL

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo el viernes que el Gobierno autorizó la aprobación de un reglamento dirigido a la atención integral de las víctimas y sus familiares y que trabaja para agilizar los anticipos de los pagos de las aseguradoras.

La filial española de la aseguradora australiana QBE dijo el jueves que depositó judicialmente 2,75 millones de euros para contribuir al pago de las necesidades inmediatas de los perjudicados.

QBE tiene suscrita una póliza de responsabilidad civil con la sociedad ferroviaria que cubre daños a terceros, incluidos viajeros y demás infraestructuras ferroviarias sólo si Renfe es responsable de ese accidente, según una fuente de QBE.