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miércoles, 25 mayo 2022 5:31

Soldado se despide abriendo la caja de los truenos

El último día de Roberto Soldado en Valencia despidió unas declaraciones explosivas como recuerdo. Antes de viajar a Londres para firmar con el Tottenham el delantero señaló al actual presidente del club español como un mentiroso, argumentó que su salida del club se debía a la desconfianza en los planes de futuro y pidió perdón a los aficionados por una marcha que había negado en varias ocasiones.

«Me voy porque no creo en el proyecto. Desde la primera vez que hablé con el presidente tuve claro que me quería ir», lanzó sobre Amadeo Salvo, el máximo responsable del club del murciélago desde el mes de junio. «Me ha mentido a mí personalmente y a mis agentes también, y ellos son como mi familia. Creo que se podría haber hecho mejor, han faltado muchas veces a la verdad. No benefician en nada a este proyecto, no creo en sus formas», explicó Soldado durante su despedida del equipo che.

Según el ariete valenciano, cuando repitió que completaría todos los años firmados en su renovación hasta 2017 «siempre fue verdad, era mi idea» y justificó su choque con el presidente valencianista como «una piedra en el camino» que desencadenó su fichaje por un club que también disputará la Liga Europa. «Sabía que quería marcharme. Cuando no crees en algo lo mejor es alejarte. La decisión ha sido exclusivamente mía», reconoció.

El equipo inglés desembolsará 30 millones de euros por el traspaso para hacerse con el '9' tres años después de que llegara al Valencia procedente del Getafe por 10 millones. «La operación es satisfactoria para ambas partes, pero lo cierto es que hubiera preferido otras formas», arrojó en la tensa despedida en Manises. El equipo, que ha empezado su gira de pretemporada por Estados Unidos recibirá en breve a su sustituto, el portugués Hélder Postiga, procedente del Zaragoza.

No obstante, antes de poner un pie en el aeropuerto cercano a lugar de su adiós, Soldado aseguró sentirse «un valencianista más» y reconoció que no clasificarse para la Liga de Campeones será «una espina clavada». «Pido perdón a la afición por no haber dejado al equipo en 'Champions' y por no haber cumplido mi contrato», defendió el delantero que sumó 83 goles en sus tres campañas con el Valencia. Horas después, el valenciano pasó las pruebas físicas con su nuevo club para vestirse con otra camiseta blanca (la tercera, después de su paso por Real Madrid y Valencia). En Valencia todavía resonaba su último recado envenenado para el presidente: «No quiero perjudicar al proyecto ni a mis compañeros, pero creo en sus formas. Ojalá me esté equivocando y sea el presidente con más títulos».