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Cataluña tendrá un límite de déficit del 1,58% para este año

El Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) ha aprobado hoy un objetivo de déficit del 1,58 por ciento para 2013 para Cataluña, que cerró el año pasado con un déficit del 1,96 por ciento. Según fuentes de la consejería catalana de Hacienda, en la reunión que se celebra hoy en Madrid, el consejero Andreu Mas-Colell ha dicho que le parece exagerada la parte proporcional que se queda el Estado, ya que supone cerca de seis veces más que el objetivo establecido para las comunidades.

Mas-Colell ha mostrado su disconformidad porque el Estado se queda con una parte muy importante de la tarta -en relación a la ampliación del déficit otorgado por Bruselas- y ha comentado que no quería entrar en éste espectáculo. Asimismo, ha recordado que todas las comunidades han hecho sacrificios en los últimos tiempos en favor de lograr el equilibrio de las cuentas. Estas mismas fuentes han asegurado que el Ministerio de Hacienda ha precisado que el déficit asimétrico será únicamente para este ejercicio.

Por otra parte, se ha dado luz verde por unanimidad a los planes de ajuste que han presentado las comunidades de Cataluña, la Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares y Andalucía por haber incumplido el pasado año el objetivo de déficit del 1,5 por ciento, según han informado a Europa Press fuentes del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

Estas cinco comunidades tuvieron que presentar planes económico-financieros por incumplir el objetivo de déficit cuya idoneidad ha sido revisada este miércoles por el Gobierno y el resto de autonomías en la reunión del CPFF celebrada bajo dirección del ministro Cristóbal Montoro. En concreto, en 2012 Cataluña registró un déficit del 1,96 por ciento, Andalucía del 2,02 por ciento, Murcia del 3,02 por ciento, la Comunidad Valenciana del 3,45 por ciento y Baleares del 1,83 por ciento. Estas cinco comunidades son precisamente las más partidarias de establecer objetivos diferenciados de déficit para este ejercicio y piden más permisividad, algo que no es visto con buenos ojos por las autonomías 'cumplidoras'.