Quantcast

Ventanas 'orgánicas' contra los excesos en la factura eléctrica

Las ventanas son las zonas menos aislante de las casas modernas. Las últimas tecnologías de paredes, techos, tejados y suelos ya consiguen separar los ambientes interior y exterior para ahorrar en climatización. Pero las fuentes de luz natural favorecen un intercambio de calor que dificulta el aislamiento. Sobre todo en verano. Un grupo de investigadores ha creado un sistema que imita el sistema circulatorio de los seres vivos, y ataca directamente a este problema.

El equipo de científicos, del instituto Wyss ?de la Universidad de Harvard?, han desarrollado una tecnología que permite llenar las superficies de las ventanas de pequeños canales que imitan los capilares de la piel. Se hace circular agua por estos, lo que permite un intercambio térmico que aísla el interior del exterior sin apenas reducir la entrada de luz en el hogar.

«El agua entra a baja temperatura, circula por la ventana caliente y se lleva la energía térmica a otra parte», explicó Benjamin Hatton, líder del estudio. La idea surgió a partir del trabajo de Don Ingber, otro científico de Harvard, en el campo de los dispositivos ?microfluídicos?, que mueven líquidos a través de canales minúsculos, y que se utilizan para diagnósticos médicos. Los ?capilares? de estas ventanas se crean con unos moldes de silicona que, aunque se notan a simple vista cuando están vacíos, se vuelven transparentes cuando el agua circula por ellos.

«La idea de usar lo que nos enseña la naturaleza para crear una especie de piel viva en un edificio ofrece un camino muy importante y prometedor en lo que respecta a la construcción de edificios del futuro», explicó Chuck Hoberman, otro de los investigadores responsables del trabajo. La piel de los humanos ?y otros muchos animales? cuenta con enormes redes de pequeños capilares cerca de la superficie. Cuando hace mucho calor se dilatan, lo que permite que fluya más sangre por ellos, que permite un intercambio térmico más eficiente.

«Nuestra nueva tecnología de ventanas conjuga los avances en microfluídica con un pensamiento creativo sobre arquitectura adaptativa», sentenció Ingber. Aunque todavía no están determinados los ahorros que permitiría este sistema, los investigadores ya trabajan en ello con arquitectos y especialistas en edificación.