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Crecen las muertes de los civiles afganos, dice la ONU

KABUL (Reuters) – La violencia contra los civiles afganos ha crecido en casi un 25 por ciento en Afganistán, debido a que las fuerzas internacionales han pasado la responsabilidad de la seguridad a los afganos, mientras los insurgentes golpean lugares donde ya no hay presencia de tropas.

Un informe publicado el miércoles por Naciones Unidas dijo que el número de civiles muertos y heridos ha aumentado un 23 por ciento en los primeros seis meses de 2013 frente al mismo periodo del año anterior.

El informe, presentado por la directora de Derechos Humanos de la ONU en Afganistán, mostró que las mujeres y los niños son cada vez más las víctimas de una guerra que dura 12 años, apuntando que hay un aumento del 30 por ciento en el número de niños muertos. La cifra de civiles muertos fue de más de 1.300, mientras que la de heridos fue de 2.533.

El aumento en el número de víctimas refuerza el temor sobre la capacidad de Afganistán de atajar la insurgencia talibán por sus propios medios, después de que la mayoría de tropas extranjeras abandonen la zona el próximo año. El ejército afgano se enfrenta a una de las mayores tasas de deserción en el mundo y a una falta crónica de apoyo logístico y médico.

«La transición acelerada de la responsabilidad de seguridad de las fuerzas militares internacionales a las fuerzas afganas y el cierre de las bases de las fuerzas internacionales se han encontrado con un aumento de los ataques de elementos contrarios al Gobierno», dijo Georgette Gagnon en la presentación del informe.

Los ataques intensificados tuvieron lugar «principalmente en los puestos de control, en carreteras estratégicas, en algunas áreas donde ha habido transición de fuerzas y en distritos con frontera con otros países», dijo.

Los datos de 2012 mostraron una bajada en el número de muertes de civiles respecto al año anterior.

El informe de la ONU dijo que las bombas o los artefactos explosivos improvisados eran los que causaban mayor número de fallecidos, un 53 por ciento más de víctimas que el año pasado, la mayoría de ellos niños.

Las luchas entre las fuerzas de seguridad y los insurgentes fueron la segunda causa de muerte de civiles, provocando 207 decesos.

Aunque ambas partes son responsables de las muertes de civiles, el informe dijo que casi tres cuartos fueron provocados por los insurgentes, que cada vez apuntaban más a objetivos civiles que perciben como cooperantes del Gobierno.

Gagnon instó a los insurgentes a «dejar de tener como objetivo deliberado a los civiles y no cumplir órdenes que permitan ataques» sobre personal jurídico, clérigos y funcionarios.

Pero los talibanes dijeron que cualquiera que apoye al Gobierno del presidente Hamid Karzai era un blanco legítimo.

«Nunca consideramos a estas personas como civiles que están implicados directamente en la ocupación de nuestro país y trabajamos con órganos sensibles del enemigo», dijo el portavoz de los talibanes Zabihulá Muyahid un comunicado por correo electrónico.

MUJERES Y NIÑOS EN LA LÍNEA DE FUEGO

El aumento de las muertes de mujeres y niños seguía siendo una tendencia.

En uno de los peores ejemplos, 10 niños murieron en un bombardeo aéreo en la provincia occidental de Kunar que «pareció no tener un claro propósito militar o táctico», dijo la ONU.

Una investigación de las fuerzas lideradas por la OTAN en Afganistán concluyó que no era responsable de las muertes, aunque grupos de derechos humanos y la ONU lo han cuestionado.

La amenaza a los civiles es una significativa fuente de tensiones en las relaciones de Karzai y sus apoyos, particularmente cuando las muertes son provocadas por fuerzas extranjeras.

Pero también han aflorado preguntas sobre la capacidad de las fuerzas afganas no solo para contener a los insurgentes sino para ganarse la confianza de los habitantes de zonas en las que operan.

Las víctimas de una fuerza de seguridad conocida como la Policía Local Afgana, creada en 2010 para operar en zonas remotas y poco seguras, aumentaron en más de un 60 por ciento, dijo la ONU. Los miembros de esta fuerza han recibido acusaciones de asesinatos, torturas y violaciones.

Sin embargo, muchas comunidades han dicho que debían a este cuerpo una mejora en la seguridad.

El informe señaló que había un mayor número de enfrentamientos entre grupos armados no alineados, una reaparición de la inseguridad de la década de 1990 que permitió a los talibanes tomar el control.