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Israel y Palestina intentarán lograr un acuerdo de paz en los próximos 9 meses

Los negociadores israelíes y palestinos, que después de tres años de bloqueo retomaron su diálogo directo bajo el impulso de Estados Unidos, acordaron volver a reunirse en dos semanas, con el objetivo de alcanzar un acuerdo final en nueve meses. Las dos partes se reunirán ya sea en Israel o en los Territorios Palestinos y «nuestro objetivo será» alcanzar un «acuerdo sobre el estatus final en el transcurso de los próximos nueve meses», dijo el secretario de Estado estadounidense John Kerry a periodistas.

El presidente estadounidense Barack Obama, recibió este martes a los negociadores israelíes y palestinos, en el segundo día de la reanudación del diálogo directo que la parte israelí consideró «positivo y constructivo». Las dos partes deben volver a verse de aquí a «dos semanas en Israel o en los territorios palestinos para comenzar el proceso de negociaciones formales», declaró el jefe de la diplomacia estadounidense, flanqueado por la ministra israelí de Justicia, Tzipi Livni, y el negociador jefe palestino, Saeb Erakat.

En el curso de la rueda de prensa, más bien relajada, Kerry se felicitó de que israelíes y palestinos hayan «alcanzado un acuerdo para que todas las cuestiones del estatus final, todas las cuestiones fundamentales y todo el resto estén en la mesa de negociación». Pero ni Estados Unidos, que se presenta como «mediador» para las negociaciones ni israelíes ni palestinos soltaron una palabra sobre sus primeras conversaciones.

Optimismo

Kerry afirmó que «creía firmemente en que los dirigentes, los negociadores y sus ciudadanos pueden lograr la paz por una razón muy simple: están obligados». «Una solución viable para dos estados es la única vía para resolver el conflicto. No queda mucho para llegar ahí y no hay alternativa», afirmó Kerry, que ha visitado seis veces a Oriente Medio en cuatro meses.

Erakat elogió estos esfuerzos, asegurando que «nadie sino los palestinos se beneficiarían más del éxito» de las negociaciones de paz con Israel. Y se declaró «encantado de que todas las cuestiones estén en la mesa» afirmando que «es hora de que los palestinos tengan su propio estado soberano».

Livni por su parte se mostró más bien optimista. «Creo que la Historia no la hacen los cínicos. Se hace gracias a los realistas que no tienen miedo de soñar», lanzó la ministra.

Por su parte el llamado Cuarteto para Medio Oriente conformado por Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y las Naciones Unidas hizo este martes un llamado a Israel y los palestinos a no «minar la confianza» y a «hacer todo lo posible para promover las condiciones que conduzcan al éxito del proceso de negociación, y a evitar emprender acciones susceptibles de sabotear la confianza», agrega el comunicado común.

La ministra de Justicia no ocultó la existencia de profundas divergencias en el seno del gobierno israelí. «Hay ministros que no quieren llegar a un acuerdo ni oír hablar de la idea de dos Estados; otros ministros son indiferentes pero esperan que no ocurra nada, y otros miembros del gobierno que quieren llegar al fin del conflicto», explicó Livni.

Un momento «prometedor»

Hacía referencia a los ministros del ala dura del Likud, el partido del primer ministro Benjamin Netanyahu, y de Hogar Judío, un partido nacionalista, que son hostiles a la creación de un Estado palestino. Livni se refería asimismo al partido de centroderecha Yesh Atid, de Yair Lapid, el ministro de Finanzas, quien hasta ahora no considera que el proceso de paz sea una prioridad.

Después de más de seis décadas de un conflicto histórico y de múltiples fracasos del proceso de paz, el presidente Obama se refirió el lunes de mañana a un momento «prometedor» para Medio Oriente, aunque advirtió a israleíes y palestinos que iban a tener que hacer «elecciones difíciles» y «trabajar duro». De hecho, «no nos hacemos ilusiones, va a ser muy duro», confió un responsable del departamento de Estado.

El mandatario norteamericano convirtió la solución del conflicto israelo-palestino en una de las prioridades de su primer mandato en enero de 2009, antes de que fracasaran las negociaciones: los últimos diálogos directos de paz encallaron en septiembre de 2010, al cabo de tres semanas, debido a que Israel continuó con la colonización israelí de Jerusalén Este y Cisjordania.

Para supervisar estas nuevas negociaciones, John Kerry designó como representante especial a un exembajador en Israel, el muy respetado Martin Indyk, de 62 años, quien dijo que estaba «convencido desde hace 40 años que la paz era posible».