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Tragedia en Santiago: Las cajas negras son la clave para resolver el caso del accidente del Alvia

Y este lunes ha empezado con la redacción del atestado ampliatorio, que incluirá, en primer término el análisis de los restos de los vagones y la apertura de las cajas negras, clave para resolver el caso.

Fuentes judiciales han confirmado que el juez Luis Aláez, titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago de Compostela, ya ha ordenado la apertura de la cajas negras del Alvia siniestrado, que permanecen bajo custodia policial en Padrón. Este martes los investigadores podrán tener acceso a su contenido.

La caja negra, en realidad de color rojo, sirve para grabar todos los datos que pasan por los cables del tren: la velocidad que éste lleva, si se ha pisado una baliza o si se ha conectado un dispositivo electrónico, los kilómetros recorridos, todas las conversaciones que ha tenido el maquinista con los diferentes centros de control e incluso los frenazos bruscos.

Estos aparatos tienen dos partes: una para grabar información y otra que graba voz. Cuando la cinta llega al final, se machacan los datos pero se mantiene siempre la última media hora de grabación. Los dispositivos están blindadas de acero, funcionan en condiciones extremas, desde 25 grados bajo cero hasta temperaturas superiores a los 70 grados. Pesan diez kilos y una vez recuperada del lugar del accidente su volcado se puede hacer de forma inmediata a un ordenador. 

¿UN DESPISTE POR EL MÓVIL?

La caja negra que llevaba el tren siniestrado tiene una memoria de 64 megas. Memoria en la que se hallan muchas de las respuestas de lo que ocurrió en la trágica curva de A Grandeira.

La apertura se hará con la presencia del director de Seguridad de Circulación de Renfe y estará supervisada por una comisión judicial. La información que contiene se volcará en un dispositivo de almacenamiento de datos, tipo USB, y en los próximos días lo analizarán agentes de la Policía Judicial. El contenido se considera clave para la reconstrucción del accidente y sus causas. Toda la información integrará un informe técnico que se incluirá en el atestado y será remitido al juez Aláez.

Por otra parte y tras reconocer que se despistó hasta el punto de no saber dónde estaba, la Policía ha estado analizando el tráfico de llamadas de los terminales del maquinista, tanto del móvil privado como del corporativo para determinar en qué momentos del pasado 24 de julio los había utilizado, y si pudo hacer uso de ellos instantes antes del trágico suceso, por cualquier vía, tanto llamadas como mensajes de texto o WhatsApp.

EL MAQUINISTA NO ABANDONÓ LA CABINA

El atestado elaborado por la Policía concluye que el maquinista no abandonó la cabina, sino que presionó todo el tiempo el pedal conocido como 'hombre muerto', un dispositivo de seguridad que detiene automáticamente el tren en caso de que el conductor se desvanezca o se ausente de la cabina durante un tiempo. Si el conductor de un ferrocarril deja de presionar este dispositivo, a los 27,5 segundos el tren se hubiera frenado. Pero el atestado que ha sido entregado al titular del Juzgado número tres de Santiago, Luis Aláez, recoge que el maquinista fue presionando todo el tiempo este pedal, según han informado fuentes de la investigación.