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EE UU recuperará las cuatro bombas que arrojó en la Gran Barrera de Coral

La Marina de Estados Unidos localizará y recuperará las cuatro bombas que fueron arrojadas en la Gran Barrera de Coral, incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad, durante unas maniobras militares realizadas la semana pasada, informan hoy medios locales.

La Séptima Flota, que se encuentra desplegada en las costas de Japón, ha sido designada para encargarse del operativo de recuperación de los artefactos junto a las autoridades australianas, apunta el diario «Herald Sun». Las bombas, dos «inertes» y otras dos «desactivadas», fueron arrojadas el pasado 16 de julio desde dos aviones AV-8B Harrier estadounidenses cuando sobrevolaban la Gran Barrera de Coral, ubicada en el Pacífico sur, tras detectar embarcaciones civiles en el área designada para el ejercicio militar.

Las autoridades de la Reserva Marina de la Gran Barrera de Coral, zona considerada como el mayor sistema coralino del mundo, quieren que Estados Unidos recupere estas bombas, ya que dos de ellas contienen unos 250 kilogramos de poderosos explosivos, aunque carecen de su detonador. Fuentes militares estadounidenses aseguran que solamente una explosión nuclear detonaría las bombas desactivadas. «El Ejército de Estados Unidos es consciente de su responsabilidad profesional para mitigar los posibles impactos ambientales durante sus ejercicios y operaciones», indicó la Marina en un comunicado. Estas maniobras militares forman parte del programa bienal «Talisman Sabre», realizadas de manera conjunta por las tropas de Estados Unidos y Australia desde el 15 de julio al 5 de agosto.

La Gran Barrera de Coral, que alberga 400 especies coralinos, 1.500 clases de peces y 4.000 variedades de moluscos, comenzó a deteriorarse en la década de 1990 por el doble impacto del calentamiento del agua del mar y el aumento de su acidez por la mayor presencia de dióxido de carbono en la atmósfera. El pasado junio, el arrecife se salvó de ser incluida en la lista de Patrimonio Mundial Amenazado de la Unesco, debido al impacto negativo de los proyectos mineros y energéticos en la zona. La organización ecologista 'Amigos de la Tierra', recientemente, hizo público un estudio que denuncia el impacto ambiental y social de las bases y ejercicios militares estadounidenses en Australia