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David, Rosalina, Chema, Laura…

La hermana de Rosalina Ynoa acudió ayer al Hospital Clínico de Santiago de Compostela junto a su pareja en busca de noticias. No había rastro alguno de aquella alegría que sintió la tarde del martes, cuando se enteró de que Rosalina, alta funcionaria de la República Dominicana, había decidido viajar desde el país latinoamericano hasta la capital gallega para visitarla por sorpresa. Poco después de recibir la noticia, cayó en la cuenta de que su hermana iba en el Alvia siniestrado. Tras una noche de angustia, un comunicado del secretario general Iberoamericano Enrique Iglesias confirmó sus peores presagios: la menor de sus hermanas estaba entre los fallecidos de la tragedia. No fue la única víctima extranjera. Entre ellas, también hubo una mexicana, Yolanda Delfín Ortega, dos colombianos y un estadounidense, además de múltiples heridos.

En esos momentos, su desolación era compartida por decenas de personas, en Galicia, en España y en todo el mundo. «Mi hijo ha muerto», escribió en su cuenta de Facebook Tomás Gómez Lamas poco después de conocer la noticia del descarrilamiento, en el que su hija también resultó herida. El primo de los dos jóvenes, el jugador del Deportivo Juan Domínguez Lamas, abandonaba cabizbajo por la mañana la concentración del equipo en Monforte de Lemos. Otra deportista, Marta Besada jugadora del Cidade das Burgas, era la que anunciaba la muerte de su hermana Carolina poco después: «Y entonces… silencio. Descansa en paz Lila…». El político gallego líder de Converxencia XXI, Carlos Vázquez Padín utilizó Twitter para informar de la defunción de su madre, Blanca Padín.

La del periodista Enrique Beotas también es una de las vidas que se truncó en esa curva del trayecto que une Madrid con Ferrol. Encargado de las tareas de comunicación en la etapa final de Alianza Popular, también ejerció esas funciones en el Real Madrid. Durante los últimos 17 años, dirigió el programa ?La Rebotica?, el programa de salud decano de la radio española. La directora y productora de series como ?Aida? o ?Fenómenos?, Carla Revuelta, también figura entre las pérdidas humanas.

Los testimonios de familiares y conocidos permitieron reconstruir otras tantas historias como las de Chema, párroco de la localidad madrileña de Colmenar Viejo, que viajaba a Galicia para reunirse con un sacerdote amigo suyo y con algunos de sus feligreses, que pasaban las vacaciones en la zona. Antonio Jamardo se dirigía a una boda. Marta Jiménez Camacho a un bautizo. Nadie llegó a las celebraciones.

Jóvenes estudiantes

«Era una joven buena y dulce», lamentaba una señora que acudió al edificio Cersia, donde se concentró la atención a familiares. Hacía referencia a Laura, la novia de su hijo, una joven de 23 años natural de Pontevedra que cogió el tren en Chamartín poco después de presentar su proyecto fin de máster. Celtia Cabido, de Orense, se desplazaba a la ciudad compostelana para reencontrarse con sus amigos del curso que se pasó estudiando en Polonia.

Entre las pérdidas humanas también están el joven Tomás López Brión, de 22 años; y Rodrigo de Antonio Moledo, de 25 años. Ambos viajaban a Ferrol junto a otros de los que han perdido la vida como Juan Manuel Ródriguez Bajón, profesor de hostelería en Ávila; F.J.L.L, un veterinario segoviano; o Luis Miguel Rodríguez Vallejo, de 44 años y de Talavera de la Reina.

El dolor también se sintió a cientos de kilómetros de Angrois. Muchos de los vecinos de Yunquera de Henares (Guadalajara) se acercaron al cuartel de la Guardia Civil de la localidad para despedir a Elena Arrojo, una agente gallega de 32 años que volvía a casa a pasar unos días de descanso aprovechando la festividad del Apóstol Santiago.

El nieto del alcalde de la población cacereña de Bohonal de Ibor, David Martín, un joven de tan solo 21 años de edad también perdió la vida junto a su novia Laura Naveiras Ferreiro, cuyo fallecimiento se conoció horas después. Ambos, estudiantes de Medicina en Lérida, acudían a pasar unos días junto a los padres de ella.