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A la espera de la investigación

Las causas del accidente sólo se conocerán cuando se haya realizado la correspondiente investigación. De momento, sólo caben especulaciones más o menos fundadas. De los elementos que se conocen del accidente pueden desprenderse sin embargo algunas hipótesis.

Los datos de partida son estos:

– Tras el siniestro, el maquinista, todavía inmovilizado en la cabina, manifestó por radio que el siniestro se produjo a 190 km/h. La curva, en la entrada de Santiago, no permitía sobrepasar los 80 km/h.

– El tren Alvia Madrid-Ferrol es mixto, porque circula por tramos de AVE y convencionales. Entre Madrid y Olmedo, utiliza la vía del AVE; entre Olmedo y Orense, la vía convencional; entre Orense y Ferrol, la del AVE. En la entrada a Santiago, la vía del AVE en que se ha producido el siniestro se ubica junto a la vía convencional. Según la prensa, no se había renovado aún en este tramo la señalización de alta velocidad, pero fuentes oficiales han desmentido este extremo.

– Según ADIF, que no hace interpretaciones del siniestro como es natural, el tramo del accidente tiene instalados los dos sistemas de señalización, el ASFA digital (Anuncio de Señales y Frenado Automático), que realiza un control a través del paso por balizas, y el ERTMS (European Rail Traffic Management System), que proporciona información continua y adapta la velocidad al trazado. El primero es útil hasta 200 km/h; el segundo, a cualquier velocidad.

– En una primera aproximación, y sin contar con datos reales, pueden anticiparse dos hipótesis, que se formulan a título estrictamente personal y que no tienen soporte científico alguno todavía: una primera, bastante improbable, el fallo de los sistemas de señalización; una segunda, que defienden algunos expertos en ferrocarriles, sería que el ASFA habría funcionado, la emergencia habría actuado sobre los frenos y el tren se habría desestabilizado, con el consiguiente descarrilamiento. En abono de esta tesis está que el tren Alvia era en realidad una versión del Talgo, es decir, un tren ligero, y no un tren de alta velocidad convencional, más pesado y con mayor estabilidad.