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Festín de resultados

Todos los factores se conjuraron para animar a los inversores que apuestan por la renta variable. Todos los españoles, evidentemente. Porque el Ibex-35 fue el único índice bursátil europeo que consiguió no sólo salvar la sesión sino, sobre todo, superar la que parecía una barrera infranqueable, como eran los 8.000 puntos. Tras revalorizarse un 1,35%, el selectivo finalizó la jornada en los 8.073 puntos. Habrá que esperar aún un cierre más consistente para confirmar esta cota. Porque poco antes de que cerrara la sesión, volvían a aparecer problemas con el rescate griego.

Se suspendía una nueva transferencia de dinero, a la espera de que la troika confirme que el gobierno heleno ha cumplido todos los compromisos adquiridos. Y eso calentaba los ánimos. En cualquier caso, la presentación de resultados empresariales en varias compañías del selectivo, unida a un buen resultado de la última subasta de deuda del mes y, sobre todo, el «efecto Telefónica» han conseguido sacar al Ibex del abismo, al menos momentáneamente.

Sin embargo, en el resto de mercados europeos imperaba la indefinición y, finalmente, las ventas, al ritmo que marcaba el Dow Jones en sus primeras horas de cotización. El CAC parisino cedía un 0,43%, el FTSE londinense un 0,39%, el DAX alemán un 0,20% y el Eurostoxx-50, un 0,09%.

En el mercado secundario de deuda, la prima de riesgo volvió a repuntar un 1,50% hasta los 314 puntos básicos, sobre todo en el último tramo de la sesión con el trasfondo griego. El interés del bono español a 10 años acabó rozando, de nuevo, el 4,70%, frente al rendimiento del «bund» alemán, en el 1,55%. Y ello, a pesar de que el Tesoro captó 3.520 millones de euros en Letras a 3 y 9 meses, con tipos inferiores a los de la última subasta. En el primer caso, pagó un interés del 0,46% frente al 0,90% anterior; y en el segundo, el 1,175%, frente al 1,490%. El precio del barril de Brent repuntó hasta los 108,50 dólares, mientras que el euro confirmó la cota de los 1,321 dólares.

Las mayores revalorizaciones del selectivo llegaron de la mano de las cotizadas que han presentado sus cuentas. Por ejemplo, las acciones de Acerinox rebotaban un 4,65%, a pesar de que sus resultados se han visto afectados por la caída de precios en las materias primas. Los títulos de BME avanzaron un 4,63%, después de ganar 72 millones de euros hasta junio. Por su parte Enagás ha mejorado un 2,18% su cotización (su beneficio ha crecido más de un 9%). Sin embargo, Gas Natural, cuyas ganancias han mejorado un 1,7%, apenas subió un 0,17% en bolsa.

Si un valor logró que el Ibex-35 se distanciara del resto de índices europeos, ése volvió a ser Telefónica. La confirmación de que KPN venderá su filial alemana (EPlus) a la operadora española por 4.140 millones de euros más una participación del 17,6% ha animados a los inversores, que ven con buenos ojos el nuevo posicionamiento de Telefónica en el mercado internacional. Sus acciones alcanzaron los 10,29 euros, tras mejorar un 2,29% su cotización. El alza de este «blue chip» animó al resto de grandes valores del mercado, como BBVA (3,43%) y Santander (2,21%), impulsados ante la presentación inminente de sus resultados trimestrales. En el caso de Repsol, mejoró un 1,22% su cotización; e Iberdrola, un 1,02%.

Las cotizadas que peor comportamiento tuvieron esta jornada fueron R.E.C. (-1,63%), Mapfre (-1,12%) y Viscofán (-0,86%). En el Mercado Continuo, los títulos de Urbas (10,00%), Amper (7,62%) y Sniace (6,43%) lideraron las ganancias, frente a los registros de Bo. Riojanas (-6,14%), Adolfo Domínguez (-4,57%) y Nicol. Correa (-3,90%).