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La UE acuerda declarar grupo terrorista al ala militar de Hezbolá

Los Veintiocho han adoptado la decisión como respuesta al atentado suicida cometido presuntamente por Hezbolá que mató a seis personas hace un año en Bulgaria. El español José Manuel García-Margallo, que confiaba en que hubiera «consenso», defendió una postura «equilibrada» que incluye dejar fuera a «la rama política» de la milicia libanesa. El titular de Exteriores dijo que no habrá consecuencias para las tropas españolas desplegadas en el Líbano, aunque «se adoptarán las precauciones que el ministerio de Defensa considere oportunas», indicó en respuestas a la prensa a su llegada al consejo en Bruselas.

La opción española, que era defendida por países como el Reino Unido, no prejuzga el diálogo con todos los partidos que forman parte del Gobierno del Líbano, la ayuda humanitaria o las transferencias financieras hacia ese país, según Margallo.

Para el ministro, «no se puede cerrar los ojos a lo que pasó en Bulgaria o a las actitudes de la rama militar de Hezbolá en Siria», dijo en referencia al atentado suicida que causó la muerte a seis personas hace un año en Bulgaria y a la intervención de la milicia radical islamista en Siria a favor del régimen de Bachar al Asad en su lucha contra la oposición. Las autoridades libanesas solicitaron la semana pasada a la Unión que no incluya al grupo chií en su lista de organizaciones terroristas, al considerar que «Hezbolá constituye un componente fundamental de la sociedad libanesa».

Consecuencias

La inclusión de una organización en la lista terrorista europea supone la imposición de mayores medidas de control y un bloqueo de los activos económicos del grupo, y se rige por estrictos procedimientos legales para permitir defender el caso en los tribunales.

Por su parte, el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, dijo que para el Reino Unido, era una «importante prioridad» que la Unión Europea incluyese al brazo armado de Hizbulá en su lista. El ministro británico manifestó que «la gran mayoría de Estados miembros» apoyaba esta inclusión e indicó que no cree que esa designación «afecte a la estabilidad del Líbano o tenga consecuencias adversas graves».

Por su parte, la alta representante de la UE, Catherine Ashton, indicó que la Unión tiene que reflexionar sobre la «fragilidad» existente en el Líbano, y añadió que «habrá que esperar» a ver lo que deciden los Estados miembros. Para el ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, «la situación es muy simple pero también muy complicada al mismo tiempo».