Quantcast
lunes, 17 enero 2022 2:23

Por un hueco a pulso en el deporte profesional

Son poco más de dos centenares de practicantes, eso sí, fieles y animosos al máximo, que puntualmente pueden ampliar la cifra hasta el medio millar, y a los que les sigue costando dinero participar en un deporte peculiar, la lucha de brazos.

León, una de las cunas de este particular deporte en España, después de haber organizado dos campeonatos del mundo en 2008 y 2012, ha reunido a los mejores «tiradores» en la localidad de La Virgen del Camino, a escasos kilómetros de la capital, para disputar el Nacional que tenía como premio el poder representar a España en el próximo mundial de Nueva Delhi (India) en el mes de noviembre.

Sin embargo, los ganadores en las diferentes categorías, incluidas también las féminas, con una clara dominadora, la leonesa Mely Martínez, no tienen garantizada su presencia en la cita mundialista, fundamentalmente por problemas económicos, ya que lejos de lo que ocurre en otros países, en España es un deporte aficionado.

«No solo hay que estar en forma para practicarlo, sino que también cuesta dinero de tu propio bolsillo porque la profesionalización que se vive en otros países está vinculada a los patrocinios, algo inviable hasta ahora en España», señaló a Efe el presidente de la Asociación Nacional Española de Pulsos (ANEP), Carlos Enrique Fernández.

Ello, no impide que considere a esta disciplina como un deporte «por explotar y que puede resultar muy atractivo para los espectadores», tal y como demuestran las audiencias en todos los continentes con países de referencia como Estados Unidos, Ucrania, Rusia o Brasil.

La lucha de brazos, que logró la consideración de deporte a finales de los 60, encontró en el cine uno de sus principales altavoces al popularizarse gracias a la película protagonizada por Silvester Stallone «Yo, el Halcón» en 1986.

A partir de ese momento se despertó el interés en España, aunque de manera minoritaria y casi «gracias al boca a boca, que se ha multiplicado con la llegada de internet en los últimos años, que ha abierto muchas puertas», ha reconocido el presidente de ANEP.

España, pese a contar con un número escaso de practicantes, presume de tener entre ellos a varios campeones del mundo, con algunos curiosos ejemplos como los del exjugador del Ademar de balonmano en los años 80 José Manuel Corral «Katanga», que tras pasar por la lucha libre americana ha recalado en la lucha de brazos, en la que es una de las referencias junto con Manuel Ángel Leal «Caramés».

Ambos protagonizaron una de sus habituales «peleas», en este caso de exhibición, en el Campeonato de España y pueden ser, al menos el asturiano afincado en León y exminero «Caramés», una de las grandes bazas españolas para el mundial de India.

El Nacional de León ha colocado hoy en lo más alto al que se presentaba como favorito, el tarraconense Manuel Rubio, quien se impuso en la categoría de más de 95 kilos y también en el torneo de «Campeón de campeones», en una competición con cerca de 70 tiradores de varias comunidades autónomas.

Aún está lejos, no obstante, que los deportistas de esta disciplina puedan dedicarse íntegramente a ello, tal y como ocurre con una de las principales leyendas de la lucha de brazos, el estadounidense John Brzenk.

En varios países, algunos de sus competidores son auténticas referencias mediáticas, como ocurre en India, Brasil o Ucrania. En España todavía se les ve como «forzudos que practican algo que todos hemos hecho alguna vez en la vida: echar un pulso «, ha sentenciado José Manuel Corral 'Katanga'.