Quantcast

Las cooperantes españolas liberadas llegan a Madrid «bien pero débiles»

MADRID (Reuters) – La organización Médicos sin Fronteras y familiares de las dos cooperantes liberadas el jueves en Somalia, que han llegado esta tarde a Madrid, dijeron que ambas se encuentran en aparente buen estado pero débiles.

«Están bien pero están muy débiles, y van a necesitar tiempo para recuperarse», dijo Inés, hermana de Blanca Thiebaut que fue capturada junto a Montserrat Serra el 13 de octubre en Kenia, y posteriormente trasladadas a Somalia.

La ONG dijo que el proceso de rescate ha sido muy largo, más de 21 meses, que sobre todo al principio llegaron a temer por sus vidas, y que ha sido un trabajo de colaboración a tres bandas.

«Las familias, Médicos sin Fronteras y el Gobierno hemos cruzado este desierto juntos», dijo José Antonio Bastos, presidente de Médicos sin Fronteras, en una rueda de prensa en Madrid sobre el secuestro de cooperantes españoles más largo de la historia.

El responsable de la ONG rehusó dar detalles sobre la operación de rescate porque, dijo, se pondría en peligro a otros rehenes, a las personas que les han ayudado en Somalia, así como la integridad de otros miembros de MSF en la zona.

Tampoco respondió a la pregunta de si los secuestrados eran delincuentes comunes o terroristas.

Serra y Thiebaut llegaron a las 16.00 horas al aeropuerto de Torrejón de Ardoz y han sido recibidas por sus familiares, dijo MSF en un comunicado.

MSF y la familia han agradecido a los medios, amigos y ciudadanos el respeto a su intimidad y la discreción mostrada durante los 644 días de cautiverio y reiteraron la misma petición tras su puesta en libertad.

«Ahora mismo lo más importante es tener espacio y tiempo para poder estar con ellas, cuidarlas y ayudarlas para adaptarse a la vida en libertad», dijo Inés.

Bastos señaló que a la ONG le toca ahora valorar, analizar y reflexionar sobre el impacto de todo lo ocurrido sobre las operaciones en Somalia, donde los trabajadores humanitarios han sufrido numerosos secuestros, unos ataques que MSF volvió a condenar enérgicamente por atentar contra unas personas que «dan asistencia médica a la población somalí más vulnerable que huye del hambre y la guerra».