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domingo, 23 enero 2022 19:51

Messi confía en sus asesores para salir airoso de la imputación judicial

Leo Messi está tan acostumbrado a hacer los quiebros más inverosímiles del mundo que nada para él reviste dificultad. Donde el común de los mortales ve algún obstáculo, para él es todo lo contrario: sencillez y tranquilidad. Lo dejó claro este miércoles en su primera comparecencia de la pretemporada y refiriéndose a los asuntos que preocupan al barcelonismo: su conexión con Neymar, su imputación por tres delitos contra la Hacienda pública y las salidas de Thiago y Villa. «No habrá problemas» fue la frase que más repitió Messi en rueda de prensa.

Tito Vilanova aseguró el martes que le ve más fino que nunca, pero sobre todo, lo que desprende el jugador argentino es mucha seguridad. Da la sensación de que está dispuesto a asumir el liderazgo del equipo, no solo en el campo. Como el que nunca ha roto un plato, con la misma cara de pillo que pone cuando hace diabluras en el área, Messi se mostró calmado respecto a su affaire judicial, a pesar de que la Fiscalía de delitos económicos le acusa de haber cometido tres delitos por no declarar 4,1 millones de euros de los 10 millones que ingresó por sus derechos de imagen entre 2007 y 2009.

«Estoy muy tranquilo», afirmó. «Yo no entiendo nada de esto, para eso tengo mis asesores, que manejan estas cosas y confiamos en ellos», señaló, en la única pregunta que aceptó sobre el espinoso asunto fiscal. Los abogados del delantero argentino, Ángel Juárez y Cristóbal Martell, todavía tienen hasta el 20 de agosto para tratar de buscar una salida negociada a la imputación del jugador, que pasaría por el pago de nueve millones de multa. El caso, de todas maneras, no parece que le quite el sueño al crack de Rosario, más aun después de escuchar al presidente del club, Sandro Rosell, que insinuó que el Barça podría pagar la sanción con Hacienda por la vía de una subida de sueldo. «No le daremos el dinero para que pague la multa, pero si sigue siendo el mejor, tendrá un aumento», dijo Rosell el lunes.

Messi tampoco espera problemas en el seno del equipo cuando Neymar se incorpore al día a día. Se dice que dos gallos en el mismo corral, dos figuras deslumbrantes juntas no suelen funcionar, como ocurrió en el pasado con Ibrahimovic o incluso con Villa, ambos reñidos con el 10 culé. «Fuera del campo no habrá problemas. No sé de dónde ha salido esa sensación de que Neymar y yo no nos llevaremos bien. No es cosa mía, sale de ustedes», espetó a los periodistas. Messi se deshizo en elogios hacia el delantero brasileño. «Neymar es un buen chico, le dará muchísimo al equipo. Es desequilibrante en el uno contra uno, es muy fuerte», afirmó. «Llega a un equipo lleno de figuras, a un vestuario de buena gente, y creo que no tendrá problemas para adaptarse», insistió.

Messi lo ve todo con tanta naturalidad que incluso supo destacar los aspectos positivos de la marcha de Thiago y de Villa, que no han gustado nada en el entorno culé. «La decisión de Thiago de marcharse es suya», dijo, descargando la responsabilidad que buena parte del barcelonismo atribuye a la directiva. «Ha pensado que en Múnich tendrá más minutos que en el Barça», argumentó. Y sobre Villa, consideró que es un gran refuerzo para el Atlético porque «tiene mucho gol y seguirá hablando sobre el campo». De lo único que no opinó fue de la polémica entre Pep Guardiola y Tito Vilanova. «Los dos ya han dicho lo que querían decir y solo ellos saben lo que pasó», dijo. Todo le parece más o menos normal a Messi, que afronta el año con dos objetivos: la quinta Copa de Europa del Barça, aunque ve fuertes al Madrid y al Bayern, y el tercer Mundial de Argentina.