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sábado, 22 enero 2022 0:36

Contador pone a Froome al límite

Las curvas que conforman la bajada del puerto de La Rochette están en la historia del Tour desde que Joseba Beloki se cayese en una de ellas el 14 de julio de 2003. El puerto de Manse, que conduce en uno de sus descensos a ese lugar, ya había visto a Contador pegándose con Andy Schleck hace unos años en la subida.

Contador se enloqueció en la parte final de una etapa protagonizada por una escapada de 26 corredores, de la que salió el ganador, el portugués Rui Costa, que conseguía su segunda victoria en el Tour. La primera la logró en 2012. Entre otros, iban en esa escapada Dani Navarro, Mikel Astarloza, De Gendt, Voeckler, Kloden, Peter Velits o Hoogerland.

Con la etapa decidida, subiendo Manse, fue el Katusha, con Losada, Dani Moreno y Purito Rodríguez, el que comenzó a acelerar la carrera. Sky vigilaba. Se hizo una selección de forma muy rápida. Froome se quedó con Richie Porte, Quintana, Purito, Kreuziger, Valverde, Mollema y Contador, que comenzaría un hostigamiento que no se acabaría hasta que sufrió esa caída.

Se levantó muy rápido. Esa forma de bajar le llevaría a Froome a salirse de la carretera, a rodar por la hierba, desequilibrarse y hacer gestos de reprobación con la cabeza hacia Contador. Le atacó hasta en tres ocasiones. Kreuziger cogió la cabeza del grupo. Froome y Porte controlaron sin problemas esos ataques. Se quedó el australiano, que volvería a enlazar más tarde. Contador seguiría acelerando en la bajada, curva a curva, arriesgando en exceso, buscando cortar a Froome, que realizó en dos ocasiones maniobras extrañas con su bicicleta.

Finalmente, Porte, a falta de tres kilómetros para la llegada, le metió delante, a Froome y a Contador, que cuando pasó al lado de Nairo Quintana, le levantó el dedo pulgar, como diciéndole, «muy bien, muy bien». El colombiano explicaría que «no sé por que lo ha hecho. He bajado normal». Contador había dicho que los Movistar habían acelerado.

Nairo le contestó: «Es falso. Íbamos al mismo ritmo para sacar tiempo a Ten Dam. Le pido disculpas si está enfadado por eso». Finalmente, Ten Dam perdió un minuto, se restableció el orden y ese grupo de ocho ciclistas llegaría junto a la meta. Froome ya sabe lo que le va a esperar en bajadas como la de Alpe D´Huez o La Madeleine.

Si Contador no puede con él subiendo, le atacará bajando, con una presión que no le gusta nada al sudafricano, que al igual que Wiggins tiene problemas en los descensos. Y si a este Tour le quedan subidas, al menos tiene otros tantos kilómetros de bajadas.

Movistar conseguía la etapa que buscaba y lo hizo con Rui Costa, que ya había ganado en 2011, el día que finalizó en Super Besse, que resultó especial para su equipo, en un año marcador la muerte de Xavi Tondo y los accidentes de Rubén Plaza y Mauricio Soler.

En su primer triunfo estuvo escapado 183 kilómetros, de los 189 que tuvo la etapa. Este martes lo hizo en la ascensión final, sacando 50 segundos en el alto a sus perseguidores y manteniendo esa ventaja en la bajada, gestionándola con eficacia.

Costa tiene 26 años. Debutó en el mundo profesional con el Benfica, en 2007. Tuvo un problema en un control antidopaje. Dio positivo con metilhexaneamina en el campeonato portugués contrarreloj. Es un estimulante que la AMA había incluido en su lista en enero de 2010. Demostró que fue a causa de un suplemento alimenticio a base de arginina, contaminado, que comieron. Le sancionaron, a él y a su hermano Mario, que corría en el Barbot, y ganó ese campeonato, con cinco meses de sanción, que cumplió.