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Los adolescentes con padres divorciados prefieren el sexo seguro

Mientras más joven es el niño cuando sus padres se divorcian, existe más posibilidad de tener más parejas sexuales, al mismo tiempo que muestran mayor predisposición al uso de preservativo. Es decir, los adolescentes con padres divorciados presentan mayor predisposición hacia el sexo seguro, según Elena Carratalá, profesora de Psicología e investigadora del Grupo AITANA de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche. Otro dato aportado por la profesora Carratalá es que esos adolescentes no presentan más posibles conductas de riesgo que los que no han vivido la estresante experiencia del divorcio de sus padres.

Una muestra de más de 1.200 adolescentes españoles

Estas son las conclusiones de la tesis doctoral 'Relación entre el divorcio de los padres y la conducta sexual en adolescentes españoles: análisis y propuesta de intervención', que escribió Carratalá con el objetivo de ?comparar el comportamiento sexual de los adolescentes con padres divorciados con sus compañeros que tienen familias intactas. Se persigue conocer las diferencias de la edad en que desarrollan la primera relación sexual, el número de parejas sexuales y otros aspectos relacionados con la conducta sexual?. Con esta meta recopiló datos de más de 1.200 adolescentes de toda España.

Los resultados del estudio, financiado por el Instituto de Cultura Juan-Gil Albert de la Diputación de Alicante y dirigido por los profesores de la UMH Mireia Orgilés y José Pedro Espada, arrojan varias estadísticas: la tasa de padres divorciados es del 15% pero la estructura familiar no está relacionada con las conductas de riesgo de los adolescentes, ya que los hijos de familias divorciadas tienen experiencias sexuales muy parecidas a los hijos con padres casados?, afirman desde la Universidad Miguel Hernández de Elche.

?Por otro lado, la investigación refleja que el 80% de los adolescentes ha tenido su primera relación sexual con 15 años. Con respecto al uso de preservativo para protegerse de embarazos y enfermedades de transmisión sexual, su uso es menor en los chicos (uso en el 84% de las relaciones) con respecto a las chicas (91%). El estudio muestra un porcentaje elevado de relaciones no protegidas a pesar de las campañas de promoción de la salud sexual?.