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jueves, 20 enero 2022 6:08

Valverde: «No he pinchado, me han roto la rueda»

Es uno de esos amores no correspondidos que al parecer nunca va a resultar posible. Alejandro Valverde y el Tour de Francia no se quieren. O mejor dicho, el Tour no quiere a un corredor que vive en esta prueba un verdadero tormento que nunca termina de solucionarse.

Con 33 años, Valverde llegaba a la salida de Córcega en inmejorables condiciones físicas y también mentales. El máximo responsable de Movistar, Eusebio Unzue, lo confirmaba: «De cabeza nunca ha estado igual que ahora. Está convencido de que puede estar con los mejores». Este viernes, en el kilómetro 85 de la etapa, por una de esas tonterías que estropean una carrera, Valverde se quedó sin Tour. Al menos sin el podio.

No fue culpa suya que le golpeasen por detrás. Tampoco que le desequilibraran la rueda y se viese obligado a cambiarla: «Ha sido un día con mala suerte, con muy mala suerte. He estado en todo momento muy atento a cómo iba la carrera, hasta que ha llegado ese problema. Son cosas que no se pueden controlar. No he pinchado. Estaba muy atento adelante y alguien me ha tocado por detrás y me ha roto la rueda trasera en un momento muy crítico», afirmó el murciano, que no se escondió y dio la cara.

«Justo cuando he tenido ese problema, Belkin y Omega ya tiraban delante. Lo que no sé es por qué ha entrado luego el Europcar a hacerlo cuando no tenían ningún interés en la general, puesto que estaban muy alejados de los puestos de cabeza. Esto ya se sabe cómo es. Unas veces se gana y otras se pierde. Belkin iba ya delante cuando ha sucedido todo».

Sobre lo que resta de Tour, lo resumió sin dobleces: «Si ya antes era complicado poder ganarlo, ahora todavía más. Nairo (Quintana) será nuestra baza. Queda una semana muy complicada y vamos a aprovecharla».

Desgracias y caídas

Valverde ha ganado cuatro etapas y ha sido sexto en la general en todas sus participaciones en el Tour, un balance que sería más que suficiente para muchos corredores pero no para él.

En su estreno en la prueba, en 2005, con 25 años, ganó una etapa a Lance Armstrong en Courchevel. «Es uno de mis recuerdos más bellos en el ciclismo», reconoce. Pocos días después tuvo que abandonar la carrera por problemas en una rodilla.

Un año después, 2006, las cosas le fueron todavía peor. Se rompió la clavícula en la tercera etapa y tuvo que abandonar después de una caída bastante peligrosa.

En 2007 logró el sexto puesto en la general. Acabó a 11:37 de Contador. Una temporada después, 2008, las cosas no pudieron comenzar mejor para él. Se vistió de amarillo en Plumelec después de ganar la la sexta etapa. Todo iba bien, dentro de un orden, cuando sufrió un desfallecimiento en el Tourmalet. Finalizó en octavo lugar.

Estaría tres años, los mejores de su carrera, sin acudir al Tour por las consecuencias de la Operación Puerto. Si alguien pensaba que eso le desanimaría, estaba equivocado. En 2009 no corrió la prueba porque había una etapa que finalizaba en Italia, en Prato Nevoso.

Los dos años siguientes estuvo sancionado. En 2012 se impuso en la etapa que terminó en Peyragudes, cima pirenaica, y acabó vigésimo en la general final.

Éste parecía su año. Era segundo en la general después de los Pirineos y estaba rodeado de un potente equipo. Era su gran objetivo de la temporada. Tanto él como Movistar habían apostado por preparar la carrera a conciencia, sacrificando otras pruebas. Hasta ayer, hasta ese kilómetro 85 de la etapa que le dejó, una vez más, fuera del podio. ¿Volverá a pensar en el Tour de Francia ya con 34 años de edad?