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Desarrollan un robot que busca y detecta fisuras en puentes o ascensores

Despacio, muy despacio, el robot sube por el cable de alambre. Se arrastra hacia arriba con movimientos de oruga, escanea la superficie de acero y detecta si ésta tiene algún defecto. Los investigadores del Instituto Fraunhofer han llamado a este sistema FluxCrawler, escalador de flujos. Está diseñado para controlar la calidad de los cables metálicos, elementos comunes en puentes, ascensores, grúas, teleféricos o remontes. Estos controles son vitales, ya que estos cables de acero están siempre bajo una enorme presión, lo que significa deterioro, corrosión o desgaste.

Mediante la realización de una prueba de fugas de flujo magnético, el robot identifica pequeñas fisuras en la superficie del cable y también reconoce las grietas más profundas. Este proceso expone el cable a un campo magnético que se «quiebra» al detectar un defecto. «Si estas micro-fisuras no se descubren a tiempo, el acero puede romperse. Esta es la razón por la que los controles del material son absolutamente vitales para evitar consecuencias mortales o incluso catástrofes», dice el Dr. Jochen Kurz, ingeniero y jefe de departamento del Fraunhofer.

Si bien las fugas de flujo magnético son ya un enfoque común para probar el estado de los cables de acero, hasta ahora se han utilizado bobinas que rodeaban el cable. Pero esto plantea un problema: puesto que el diámetro de los cables de acero varían considerablemente, la limitada gama de diámetros de las bobinas significa que sólo pueden ser utilizadas en un número de casos.

FluxCrawler puede aplicarse independientemente del diámetro de un cable. El robot, que mide unos setenta centímetros de largo, escanea superficies cilíndricas girando alrededor del cable, por lo tanto, no hay necesidad de estrecharlo. Un imán permanente evita el deslizamiento y mantiene el robot sujeto al cable. Al mismo tiempo, genera la magnetización requerida para hacer mediciones. Entre los dos extremos del imán en forma de U, una línea de sensores equipados con varias sondas es capaz de escanear rápidamente la superficie.

Mientras el robot se mueve alrededor del cable, estos sensores pueden determinar el ángulo exacto del defecto: reconocen si los defectos están a la izquierda, a la derecha, en el fondo o en la parte superior del cable. El robot es capaz de efectuar los controles de cables con diámetros que van desde cuatro a 20 centímetros. La batería se controla con un ordenador a través de Bluetooth. Una imagen del campo magnético en la totalidad de la superficie del cable aparece en el equipo, y cada mancha visible se ilustra en alta resolución en la pantalla del ordenador.

Un sistema de monitorización ya está siendo probado en un puente en Mettlach, Alemania. Kurz y su equipo confían en que FluxCrawler pronto estará listo para ser utilizado en la práctica para diagnosticar defectos. De hecho, el equipo ha recibido ya propuestas de la industria para adquirir este robot, ya patentado. En el siguiente paso, los ensayos se llevarán a cabo en un centro de pruebas de cable en Bochum, Alemania, que incliye un laboratorio de pruebas para ensayos destructivos y no destructivos.