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miércoles, 26 enero 2022 18:13

Juanma Garate: «El mejor momento de mi carrera»

Han pasado cuatro años. Juanma Garate llevaba uno de los maillots históricos del mundo del ciclismo, el del Rabobank. El Tour de Francia de 2009 daba sus últimas bocanadas. Se corría la penúltima etapa y los organizadores, pendientes de buscar nuevos retos, se inventaron un final en alto en el Mont-Ventoux, el monte pelado, una de las cimas con más historia del ciclismo mundial. Era el 25 de julio. Garate (Irún, 37 años) iba a conseguir uno de esos triunfos que marcan una vida profesional: «Personalmente fue el momento más importante de mi carrera deportiva. Ganar en el Mont Ventoux era algo único. Llegábamos todo el equipo de hacer un Tour muy malo y ganar allí supuso mucho», explica Garate desde la frontera de Basilea donde se encuentra concentrado con su equipo, Belkin, preparando la Vuelta a España. «Es la zona en la que le tiraron perdigonadas a Freire». De aquella victoria conseguida en el ?monte pelado?, tiene muchos detalles en el recuerdo.

«La verdad, aunque suene fuerte la palabra, veníamos de un Tour de mierda. Nadie pensaba que una escapada pudiese llegar a la meta. Me metí en una fuga. Nos lo tomamos con calma y cuando llegamos a pie de puerto nos habían rebajado mucho tiempo».

Garate atacó en el kilómetro tres, de salida, se metió en una fuga en la que también estaban, entre otros, Iván Gutiérrez y Rubén Pérez. Estuvo 164 kilómetros escapado. «Me jugué la etapa con Tony Martin. Le ataqué a 800 metros de la meta, aunque me pareció un poco largo lo que me quedaba por delante y ralenticé un poco. El aire pegaba de frente. Solo veía que no llegaba. Martin se enganchó a mí cuando quedaban seiscientos metros. Le ataqué en la última curva. Me la jugué al sprint».

Historia del ciclismo

Tony Martin ha crecido mucho desde entonces como ciclista. Con su corpulencia, nadie diría que fue segundo en el Mont-Ventoux. Luego llegarían sus títulos mundiales contrarreloj.

Cuando se habla de Garate se olvida muchas veces que tiene un pasado brillante en el Giro: «¿El Mont-Ventoux o el Giro? Lo que gané en el Giro lo hice con mucha más presión. Tengo mucho respeto y cariño a lo que conseguí en Italia, pero el Mont-Ventoux es historia del ciclismo, como Alpe D´Huez. Es mítico, todo un símbolo. Son llegadas que calan en los aficionados».

Del Mont-Ventoux, Garate destacaría que «además de estar totalmente pelado, de no tener ninguna sombra, el factor del viento es importante, sobre todo a partir de la mitad de la subida. Aquel día todo el mundo pensaba en Paris, por lo que tampoco sales con muchas esperanzas de brillar».

Tiene una buena anécdota de aquella etapa: «En el autobús, Flecha nos estaba dando la chapa, nos decía ?esta es una etapa para la historia del ciclismo, hay que moverse? Y no callaba. Al final, le dije, yo voy a ganar en el Mont-Ventoux. ¡Y me salió! Cuando volví al hotel, Flecha me estaba esperando para abrazarme. Luego contó esta historia en un artículo que escribió en la La Vanguardia».

No se había amanecido Garate muy animado ese día: «Estaba un poco apático. Quedaban solo dos etapas de Tour y con la carrera que llevábamos no estábamos para muchas alegrías». Tiene la foto de aquel triunfo, pero ni la ampliado ni la ha colocado en un cuadro: «Me regalaron unos amigos varias fotos de mi carrera y allí aparece. La gente, los aficionados sí que se acuerdan de aquella victoria. Muchos me lo recuerdan por la calle y además lo hacen diciéndome donde les pilló mi triunfo. Unos estaban de vacaciones, otro de viaje, o trabajando, hubo quien lo vio en la televisión, o lo escuchó en la radio».

«Un sueño irrealizable»

Fue uno de esos sueños que parece que nunca se van a cumplir: «La verdad es que me veía llegando al Ventoux con Contador y que me dejaba ganar. ¡Ya me dirás, un sueño irrealizable!».

Dos compañeros de Juanma Garate están realizando un gran inicio de Tour, Bauke Mollema y Laurens Ten Dan. A ambos les conoce muy bien: «Mollema es un corredor más de hacer más una buena general. Ya ha sido cuarto en una Vuelta a España (la de 20011). Es un corredor muy regular, que falla poco. En la primera contrarreloj lo hizo bien. Es la primera vez en su vida que ha entrenado en altura, en Sierra Nevada. Era contrario a ese tipo de entrenamientos. Tenía miedo a no adaptarse y nunca los había hecho. Parece que le está funcionando».

Para Garate, no es ninguna sorpresa lo que está haciendo: «Ha conseguido buenos puestos en muchas pruebas. Finalizó segundo en la Vuelta a Suiza. Le veo luchando por el podio. A Ten Dan le viene bien que Mollema esté delante porque se estresa mucho y de esa forma tiene menos presión. Eso le permitirá no fallar». No ha seguido el Tour día a día: «He visto poca carrera. Froome marcó diferencias en la montaña y luego hizo una buena contrarreloj. Solo una jugada de estrategia le creó problemas y le puso contra las cuerdas. Un líder tiene que guardar fuerzas, no tirar del carro».