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Los planes de Cavaco vuelven a chocar con los socialistas lusos

El Partido Socialista de Portugal, principal de la oposición, rechazó en un comunicado apoyar o integrar el Gobierno de salvación nacional sugerido ayer por el jefe de Estado luso, Anibal Cavaco Silva, sin celebrar elecciones. Tras una reunión de la cúpula dirigente y una audiencia del secretario general del PS, Antonio José Seguro, con Cavaco, el partido anunció su disponibilidad a «iniciar el proceso de diálogo» propuesto por el presidente a conservadores y socialistas.

Pero el comunicado ratifica la posición adelantada ayer por uno de los dirigentes del PS a favor de la convocatoria inmediata de elecciones anticipadas y excluye la «posibilidad de apoyo y mucho menos integración en cualquier solución de Gobierno que surja de la actual composición del Parlamento». El Secretariado Nacional socialista insiste también en que el proceso de diálogo político debe incluir a todas las fuerzas legislativas, mientras la iniciativa de Cavaco está limitada a los tres mayores partidos, el PS, el Social Demócrata (PSD, centroderecha) y el democristiano CDS-PP.

El comunicado expresa, no obstante, la disposición del partido a participar en un diálogo para «encontrar las soluciones que mejor sirvan al interés nacional» y señala que debe servir para promover, entre otras, políticas a favor del crecimiento económico y el empleo. El PS recuerda la gravedad de la crisis económica que vive Portugal y subraya que para hacerle frente es necesario que todos los responsables políticos estén dispuestos a buscar soluciones.

Las consultas sobre el Gobierno de salvación nacional comenzaron ayer con una ronda de entrevistas entre Cavaco, y los líderes de los tres principales partidos del país. El jefe del Estado recibió al primer ministro, el conservador Pedro Passos Coelho; a su socio de Gobierno, el democristiano Paulo Portas; y al socialista Seguro. Cavaco pidió , en un mensaje al país, un «compromiso de salvación nacional» entre socialistas y conservadores que permita concluir el programa del rescate financiero y ponga fin a la crisis de Gobierno que estalló hace diez días, cuando Portas renunció al ministerio de Exteriores por desavenencias con Passos Coelho.