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Un niño de 2 años muere ahogado en una piscina de Torrevieja

La trágica lista de menores muertos en zonas de baño desde que comenzó el verano se cobró ayer una nueva víctima. Ocurrió en el término municipal de Torrevieja, donde un niño de dos años falleció ahogado tras caer a una piscina privada ubicada en la urbanización La Siesta, según confirmaron fuentes de los servicios de emergencias.

El accidente sobrevino hacia las cuatro de la tarde. Al parecer, la madre de la criatura perdió de vista al pequeño sólo por unos instantes. Cuando lo encontró, flotaba ya sobre el agua y estaba inconsciente. A pesar de los reiterados intentos por reanimarlo, todo resultó infructuoso.

Hasta el lugar del suceso acudieron con urgencia dotaciones sanitarias y policiales. El menor, ante la desesperación de sus familiares, no respondió a ninguna de las maniobras de recuperación. Tan solo se pudo certificar el óbito de este niño que, según revelan las primeras averiguaciones, era de origen alemán. La Guardia Civil, que desplazó al lugar una dotación de sus agentes, ha abierto diligencias para aclarar el siniestro.

La muerte de este pequeño llega después de que en las últimas semanas la Comunitat, en concreto la provincia de Valencia, haya acumulado varios casos trágicos similares. Hasta el punto de que el colectivo de socorristas salió a la palestra para advertir de la necesidad de incrementar la vigilancia de los menores en piscinas y playas durante los meses de verano. Más aún en las instalaciones que carecen de servicio de socorrismo, como suele ocurrir con las piscinas privadas.

Máxima alerta

Los socorristas y el Ministerio de Sanidad aconsejan máxima alerta a padres y cuidadores, tras la muerte de tres menores en solo un mes en zonas de baño de Ontinyent, Godella y Montserrat. Los profesionales del socorrismo creen que su presencia en instalaciones acuáticas debe ser mayor y destacan la necesidad de vigilar a los niños «sin perderlos de vista ni un segundo». Sanidad aconseja sustituir los flotadores hinchables por chalecos salvavidas cuando el pequeño no sabe nadar.

La primera de las tragedias ocurrió el 7 de junio, en Ontinyent. El paraje del Pou Clar fue el lugar en el que falleció un adolescente de 14 años. El menor acudió acompañado de algunos amigos. Había sido expulsado del centro educativo al que asistía y decidió darse un baño. Según las primeras investigaciones sufrió un corte de digestión y falleció ahogado. El primer día de julio, lunes, sumó dos muertes en la provincia de Valencia. Por la mañana un niño de cuatro años falleció después de que dos monitores de un colegio de Campolivar lo encontraran boca abajo en el agua. Y el mismo día, por la tarde, otra desgracia. Un niño de 6 años de nacionalidad china se ahogó tras caer a la piscina de un chalé de Montserrat. Además, un menor fue rescatado la semana pasada con síntomas graves de ahogamiento en la piscina del Parque Oeste.

En total, cuatro menores y cuatro adultos han perdido la vida desde mediados de junio mientras se encontraban en zonas de baño de la Comunitat Valenciana, según fuentes policiales y sanitarias. El sábado, un hombre falleció cuando se bañaba en la playa de El Perelló. El domingo, otro bañista perdió la vida en la piscina municipal de Xirivella y el martes hubo otra víctima en Guardmar.