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Mucho ruido y ninguna nuez

El encierro de los toros de Torrestrella venía acompañado de una fama de animales peligrosos y la verdad es que todo lo que han dejado ha sido una carrera limpia, sin apenas momentos de peligro y que tan sólo ha producido algo de emoción cuando el toro jabonero 'Rayosol' se ha quedado descolgado en el tramo de Telefónica.

La manada ha hecho todo el recorrido compacta pero sin imprimir demasiada velocidad, lo que se ha podido aprovechar para aguantar delante de las astas. Aunque tampoco ha habido demasiada ocasión de coger cuerno porque eran los cabestros quienes dirigían a los astados.

A partir de la calle Estafeta un toro se ha adelantado, pero siempre ha estado arropado por dos cabestros. El resto de la manada se ha mantenido unida con una velocidad que permitía la carrera cómoda, aunque los cabestros dominaban el camino.

Tan sólo al final, en el tramo de Telefónica, un toro jabonero, de nombre 'Rayosol' se ha despistado y ha realizado los últimos 100 metros de recorrido en solitario, despistándose con el menor movimiento pero, eso sí, sin lanzar ni un solo derrote. La buena labor de los mozos más experimentados se encargaba de reconducir al astado cada vez que miraba hacia atrás.

Finalmente, el encierro ha durado unos cómodos dos minutos y cuarenta y siete segundos y ha dejado únicamente dos traslados. El primer herido, un joven de la localidad navarra de Artica, ha sufrido un traumatismo craneal en la Cuesta de Santo Domingo que, «en principio», tiene carácter leve.

El otro herido ha sido un estadounidense de New Jersey, de 42 años, con un traumatismo en el tobillo, que se teme que esté roto, lo que obligaría a su ingreso en el centro hospitalario.