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viernes, 20 mayo 2022 15:55

Una crono para especialistas abre la segunda parte del Tour

El Tour de Francia afronta la segunda mitad lanzado por su única cronometrada clásica individual, 33 kilómetros llanos en torno al Mont-Saint-Michel, el segundo lugar más visitado de Francia, sólo superado por la torre Eiffel.

Será la segunda ocasión que la carrera, que cumple cien ediciones, acabe en este lugar turístico, pero más allá de las bellas imágenes de la abadía rodeada por las aguas del Atlántico, la etapa será el gran test para conocer el estado de las fuerzas de los ciclistas.

Es la única etapa propicia para los especialistas en la lucha contra el crono, puesto que la segunda contrarreloj individual se sitúa en terreno alpino y con constantes subidas y bajadas, con dos puertos de segunda categoría.

Tras las primeras escaramuzas pirenaicas, los candidatos deberán marcar terreno, con el británico Chris Froome como gran favorito entre los postulantes al escalón más alto de los Campos Elíseos.

Es el último momento a priori propicio para establecer diferencias antes de que el pelotón llegue al Mont Ventoux y dé inicio a la explosiva última semana de carrera.

De la crono del Mont-Saint-Michel saldrá una general muy galvanizada con los favoritos situados en posiciones muy similares a las que ocuparán al final de la carrera.

En 1990 el Tour hizo meta en la célebre abadía, en una etapa en línea que había comenzado en Nantes y en la que se impuso el llegador belga Johan Museeuw.