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miércoles, 25 mayo 2022 20:59

Movistar revienta al Sky

Faltaban 130 kilómetros de carrera y a Chris Froome no le quedó más remedio que ponerse a trabajar en cabeza del pelotón para intentar detener la hemorragia que se estaba produciendo en la cabeza del grupo, en la subida al puerto de Aspet, primero, y al de Menté, después.

¡Froome se había quedado solo! No tenía a ningún compañero a su lado. Entre que Kennaugh se cayó por un pequeño terraplén y se puso a buscar su bicicleta, que a Richie Porte le debió de entrar un sudor frío al ver que sus piernas no giraban a la velocidad adecuada y que el resto de sus compañeros se quedaba disperso con cuatro puertos por delante todos los planteamientos tácticos que había realizado el director francés de la formación, Nicolás Portal, se desparramaron muy rápido.

Sky se quedó sin equipo nada más salir la etapa, en una situación que hay que rebuscar en los últimos años del Tour para encontrar algo igual. Recuerda un poco lo que le pasó a Greg Lemond con el ADR en 1989, que estaba solo.

Lo que se vio en la segunda jornada pirenaica sí es creíble. En cuestión de horas, en el Sky vieron que el cielo de la carrera no estaba iluminado. Comenzaba el recital de Movistar. Eusebio Unzue empleó a todos los corredores que tenía en carrera.

Metieron, para empezar, en el nacimiento de una escapada a Castroviejo, Rui Costa y Rubén Plaza. También estaban en ella Trofimov, Losada, Rolland, Ion Izagirre y Mikel Nieve, Hesjedal, Danielson o Morabito.

Saxo-Tinfoff vio el peligro que se les veía encima y se puso a trabajar. Froome se llevó a rueda a Valverde y Nairo Quintana. Movistar no paró. Ni los 100 kilómetros que faltaban hasta la meta les detuvieron.

No eran momentos para pensar las consecuencias de un ataque que parecía a la desesperada, pero que estaba muy medido. Los ataques de las formaciones de Unzúe siempre tienen algún objetivo. No hay lugar para el espectáculo en ellos, aunque terminen dándolo.

Cuando ese intento se terminó, Rubén Plaza y Valverde hablaron y ¡atacaron de nuevo! Con Rui Costa tensaron todavía más al grupo. Saxo-Tinkoff le hacía, de forma indirecta, el trabajo a Froome. Movistar continuó endureciendo la etapa.

Froome ya estaba aislado. El siguiente objetivo era dejar a Richie Porte totalmente fuera de la carrera, del podio. Eliminarle sin que pudiese volver a reengancharse a la prueba. Les quedaba ganar la etapa con Valverde. Nadie tiró a por Daniel Martin, el ganador en Bagnerés-deBigorre, y Jakob Fuglsang. No, al menos, con mucho interés.

Valdezcaray en el recuerdo

Movistar realizó una operación redonda. Colocó a Valverde segundo en la general, Nairo Quintana continúa de líder de los jóvenes y ya están en cabeza de la clasificación por equipos. Cuando se ataca como lo hizo Movistar siempre hay algo en el inconsciente que anima a los ciclistas.

Rubén Plaza, un corredor que perdió años de su vida deportiva gracias a algunos de los que ahora le alaban por los rescoldos de la 'operación Puerto', Castroviejo, que ya es un engranaje básico, el portugués Rui Costa, ganador de la Vuelta a Suiza, Andrey Amador, Nairo Quintana y Valverde, sin olvidarse de Rojas y Erviti seguro que recordaron, y si no lo harían en su equipo, lo sucedido el año pasado en la Vuelta a España, en la etapa que finalizó en Valdezcaray.

Valverde perdió 55 segundos en un abanico que se montó a 28 kilómetros de la llegada. Un abanico que provocó el Sky, en el que estaba Flecha, llevó a una caída de Valverde. Nadie paró. Hubo palabras más que fuertes. Unzúe, que no suele perder los nervios, se soltó la melena y les dijo de todo a los ingleses.

Valverde pudo perder la Vuelta por aquel percance. ¿Quien lo sabe? La carrera hubiera sido otra. La memoria suele ser corta en muchas ocasiones, pero hay cosas que no se olvidan. En ciclismo suele ser aconsejable no meterse en guerras que son tuyas. Y Sky se metió. «Sky provocó la caída», dijo entonces Unzúe.

Valverde se acercó hasta Urán y Henao y les dio las gracias por tirar. A Purito dijo que se las daría al día siguiente. Aquello enturbió muchas relaciones.

Este domingo Movistar le devolvió parte del favor al Sky. A Froome le dejaron el equipo para el arrastre. Nicolás Portal estaba de director en esa Vuelta, era la primera vez que dirigía a Froome y allí se ganó el estar con él en todas las pruebas de esta temporada. Portal corrió con Unzúe en el Caisse d' Epargne y sabe que en cuanto pueda les van a hostigar, hasta que tengan seguro el botín que buscan o le ayuden a repartírselo.

Froome tendrá que comenzar a hacer migas con Movistar, o Portal con Unzúe. ¿Y Contador? No se sabe cómo está. Un corredor de su clase podía soportar una etapa como la de este domingo. Lo que no hizo es atacar. ¿Las razones? O no vio el momento, o consideró que la meta estaba muy lejos y era malgastar fuerzas.

Quien no se privó de moverse fue Nairo Quintana, al que Valverde mandó atacar el día anterior en Pailhéres: «Dejamos a Froome sin equipo, pero pudo defenderse solo. Intentamos desgastarle. No sé el gas que tendrá. Todo va a depender del que tenga él y del que tengamos nosotros». Palabras que anuncian más batallas si se presenta la ocasión.

Valverde tiene muy presente lo que sucedió en aquella Vuelta a España. Se siente fuerte, respaldado por un grupo muy potente y quiere el podio, primero, y luego ver que es lo que puede pasar.

Con dos semanas de carrera por delante y un Sky que hace aguas, algo que no se vio en la primera etapa de los Pirineos pero sí en la segunda, esto no va a ser fácil para nadie. Definitivamente, Sky no tiene el mismo grupo que el año pasado, y van a tener que moverse tácticamente con mucho tacto, a la espera de lo que pueda decir Contador y Purito Rodríguez.

Tres equipos controlan la general: Movistar, Belkin y Saxo Tinkoff. Tres equipos y un líder que no tiene a nadie a su lado. Más que nunca, a Chris Froome le hace falta abrir diferencias en la contrarreloj para encontrar un respiradero por el que poder cambiar de aire en las dos semanas que le quedan por delante.