Quantcast

La crisis se lleva por delante a algunos genios de la gastronomía

La crisis también se está llevando por delante a los grandes genios de la cocina española. Si la semana pasada era Sergi Arola el que tenía problemas con el fisco, ésta ha sido el prestigioso repostero alicantino Paco Torreblanca el que ha anunciado que se ha declarado -junto a su esposa- en concurso voluntario de acreedores. Las causas que argumenta son «la situación financiera en la que se han visto inmersos», el descenso en el volumen de ventas de su negocio y la «sobredimensión» de sus instalaciones productivas.

Torreblanca publicó ayer por la tarde un mensaje en su cuenta de Twitter para agradecer las muestras de apoyo y ratificar su intención de «seguir adelante» pese a las circunstancias que le han obligado a adoptar esa medida prevista en la Ley Concursal «con el fin de ordenar el pago a sus acreedores».

Hay que recordar que el pasado mes de abril su hijo, el también repostero Jacob Torreblanca, se declaró también en concurso de acreedores voluntario.

Paco Torreblanca ha sido una de las personalidades más importantes y respetadas por su sector. Formado en Francia en su juventud, en 1990 fue elegido mejor repostero de Europa, y los premios siguieron llegando, algunos tan relevantes como el de mejor pastelero en la Copa de Pastelería de Italia en 1996 o el premio internacional Lo Mejor de la Gastronomía en 2011.

En 2004, se dio a conocer entre el gran público y hasta se convirtió en uno de los protagonistas de la boda real de los Príncipes de Asturias: fue el creador de la tarta de bodas y del postre del banquete, la Gianduja Real. Torreblanca, que se ha dedicado gran parte de su vida a la docencia, ha sido también reconocido recientemente como doctor honoris causa en Bellas Artes por la Universidad Miguel Hernández de Elche.

Las deudas de Arola

Pero Torreblanca no es la única víctima de la crisis, El pasado 25 de junio seis funcionarios del Ministerio de Hacienda precintaron el restaurante Sergi Arola de Madrid, galardonado con dos estrellas Michelín, por impago de las deudas contraídas con organismos públicos. En ese momento, había unas 40 personas comiendo en el restaurante.

La jefa de sala del restaurante Sergi Arola, que abrió hace cinco años junto a su marido, ha explicado que desde hace ocho meses han estado intentado devolver a Hacienda mensualmente una cantidad de 2.500 euros para liquidar su deuda, pero que «no es suficiente» porque les han pedido un aval, del que ahora no disponen. Las deudas del restaurante suman 340.000 euros, aunque ya se habrían pagado 40.000, informa 'El Huffington Post'.

«Todas mis propiedades están aquí dentro», ha subrayado Fort, quien ha recalcado que «en caso de no encontrar una solución» el proyecto gastronómico «tendrá que empezar de cero». Además, Arola tiene en Madrid un gastrobar, 'Vi Cool', situado en el barrio de Huertas y que abrió sus puertas en otoño de 2011 con una cocina más accesible, que nació con el objetivo de completar la de su restaurante de la zona Chamberí.

La Agencia Tributaria puede iniciar un procedimiento de embargo por las deudas que gestiona, que pueden ser de diversos organismos públicos (desde Seguridad Social, Ayuntamientos, Tráfico o Confederaciones Hidrográfica, entre otros organismos).