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viernes, 27 mayo 2022 21:33

La polémica con la Pirelli marca el próximo Gran Premio

Pirelli. Esa es la única protagonista que ha copado las escasas jornadas entre que Silverstone echó el cierre y se abre el telón de Nürburgring. Ni el vigésimosexto cumpleaños de Sebastian Vettel en los días previos. Ni la rumorología en torno a quién sustituirá a Mark Webber. Ni siquiera las posibles cláusulas de rendimiento que se activarán el domingo y que pueden provocaron algunos cambios en las alineaciones de varios equipos. Nada de eso. Solo se ha hablado (y probablemente se hablará) de neumáticos, y no es para menos. Los cuatro reventones que se produjeron en Gran Bretaña han hecho temer mucho por la seguridad de los pilotos de toda la parrilla. No en vano, de haberse producido algunos incidentes en otros trazados, igual tendríamos que hablar de un suceso mucho más trágico que unos simples monoplazas destrozados.

El lío está servido, y la llegada al ?Infierno verde? se ha producido en medio de un ambiente, cuanto menos, enrarecido. Pirelli ha prometido que no se volverán a producir los problemas que hubo este fin de semana, y para ello llevarán los neumáticos con carcasa de kevlar -no de acero como hasta ahora- que ya probaron en los entrenamientos libres del Gran Premio de Canadá. De hecho, Paul Hembery, responsable de Pirelli Motorsport, se lava las manos en el asunto y acusa a los equipos de hacer un uso indebido de los neumáticos, dejando caer que quizá están modificando la colocación de los mismos para intentar sacar beneficio.

«A pesar de que la versión (de los neumáticos) con carcasa de acero de alto rendimiento de 2013 es totalmente segura cuando se usa correctamente, esta es más fácil de gestionar, y mientras no haya ningún sistema que nos permita conocer los datos relacionados con las especificaciones del neumático, como la presión o la caída, factores cuyo uso incorrecto ha sido parte causante de los problemas en Silverstone, preferimos llevar un neumático menos sofisticado», afirma Hembery.

Dicho de otro modo: según Pirelli, como los equipos han ?trampeado? el uso de los neumáticos, les ofrecerán para Alemania unos más simples. Eso, no obstante, no explica por qué desde el próximo Gran Premio de Hungría vuelven a los neumáticos con especificaciones de 2012. Si los de 2013 son seguros, ¿a qué viene este giro? Los pilotos se han mostrado sorprendidos, aunque los posibles beneficiados no ocultan su alegría. Así, mientras Nico Rosberg cree que esta modificación cambiará radicalmente la pelea por el título, Sebastian Vettel no lo cree.

Con estos antecedentes, los compuestos medios y blandos se mirarán esta vez con lupa por parte de todos los equipos. Si bien las características de Nürburgring no vaticinan tantos incidentes como en Silverstone y las temperaturas serán más altas -lo que ayudarán a mantener la consistencia-, seguro que cualquier problema con las ruedas levantará una gran polvareda. El rumor de un posible boicot está en el ambiente, y los pilotos están dispuestos a tomar medidas drásticas si vuelven a temer por su seguridad. ¿Recuerdan el Gran Premio de Estados Unidos de 2005, en Indianápolis?

La maldición de julio

En lo que se refiere a los auténticos protagonistas, los pilotos, hay uno que se ha llevado casi todas las miradas: Sebastian Vettel. El líder del Mundial vio en Silverstone cómo le recortaba Fernando Alonso la friolera de quince puntos, lo que supone que ahora ?solo? tiene 21 de ventaja. El piloto de Red Bull recibirá el apoyo masivo de una grada enfervorecida que está deseando ver a su ?príncipe? en lo más alto del podio de uno de los circuitos con más historia del automovilismo mundial.

Vettel, además, se enfrenta a una curiosa estadística en su contra: en todas las carreras disputadas en el mes de julio, no ha logrado ninguna victoria. Aunque el germano negó cualquier tipo de maldición, la presión existe. El primero que está empujando para arrebatarle el cetro a Vettel es el propio Alonso, que está más cerca de lo que él mismo habría imaginado hace quince días. No obstante, en Ferrari son todo dudas. El mal rendimiento en Silverstone, sobre todo el sábado, podría pasarles factura, si bien esperan estar un poco más arriba en clasificación, merced a unos neumáticos que se adaptan mejor a las características del F138. Sobre los neumáticos, obviamente, se refirió Alonso en la rueda de prensa que ofreció tras un acto con patrocinadores. «Después de lo que vimos en Silverstone, ahora vamos a Nürburgring, con confianza de poder ver alguna mejora. Sabemos que se han realizado varias modificaciones y esperemos que eso quiera decir que todos los pilotos podamos correr en condiciones seguras», afirmó.

En cuanto a la situación propia de Ferrari y sus opciones de victoria, Alonso fue claro. «Obviamente dijimos que estábamos contentos por acortar la diferencia de puntos con Vettel, pero no lo estamos con nuestra competitividad. Es algo que necesitamos investigar aquí, y ver si lo de Silverstone fue un bache porque no conseguimos el balance del coche, o si es porque todo el mundo ha mejorado más que nosotros y nos hemos quedado atrás», dejó caer, en lo que apunta a un mensaje directo a los responsables técnicos de la ?Scuderia?. Si han superado esos problemas, seguro que el piloto español luchará por conseguir su tercera victoria en Nürburgring. Con permiso de Vettel, Rosberg, Hamilton, Webber… y sobre todo de Pirelli.