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NO PUBLICAR Atlanta se olvidó de Olimpia

Cuando Juan Antonio Samaranch abrió el sobre el 18 de septiembre de 1990 en Tokio y sacó la hoja en la que estaba escrito el nombre de Atlanta, la capital del estado de Georgia parecía cambiar su historia para ampliar su horizonte de ciudad sureña, fundamental en la historia de Estados Unidos, y abrir un futuro estrechamente ligado al deporte.

Pero la sede de los Juegos Olímpicos de 1996 no experimentó la transformación radical de otras anfitrionas como Barcelona en la edición anterior. Aunque modernizó profundamente sus infraestructuras, su explosión llegó con la entrada del siglo XXI cuando se disparó la población en su área metropolitana.

Su controvertida elección no ha dejado demasiada marca en una ciudad que presume de acoger a algunas de las multinacionales más importantes del mundo. De hecho, Atlanta obtuvo los Juegos del Centenario por su capacidad económica, frente al romanticismo descartado de Atenas, el origen de este acontecimiento. Toda la financiación se realizó sin inversión pública, a base de publicidad, patrocinios, donaciones de empresas.

Eso sí, las Olimpiadas dieron visibilidad a una ciudad que en la actualidad es una de las ciudades más visitadas de Estados Unidos y su aeropuerto, el Hartsfield-Jackson, es el que registra más tráfico de pasajeros del mundo.

Resulta decepcionante para el turista si piensa en vivir una gran experiencia recordando aquel 1996, pero cuenta con grandes atractivos si está dispuesto a disfrutar de una ciudad preparada para grandes acontecimientos. El espíritu deportivo se puede alimentar con los equipos de las grandes ligas con sede en Atlanta. La oferta va desde los Hawks (baloncesto) a los Braves (béisbol), pasando por los Falcons (fútbol americano).

Parques y Coca-cola

De los Juegos apenas queda el Centennial Olympic Park ?tristemente célebre por el atentado que costó la vida a dos personas en una de las fiestas nocturnas que acompañaban a los actos deportivos?, un magnífico parque rodeado por tres de las visitas obligadas.

Integrado en el entorno se encuentra el Mundo de Coca-cola, un museo dedicado a la célebre bebida y al resto de refrescos elaborados por la marca, con un recorrido muy visual y atractivo.

A escasos metros de distancia, emerge el Acuario de Atlanta, impresionante por el tanque de agua más grande del mundo y sus espectaculares belugas. Y aquellos que les guste estar al día de la actualidad podrán vivir la experiencia de visitar la sede central de la CNN, la cadena de noticias más prestigiosa del planeta. La foto aposentado en una de las habituales mesas de los informativos es casi imprescindible en el recorrido por la ciudad.

Pero también hay lugar para la cultura y la historia. El Museo de la Guerra Civil (Atlanta vivió y sufrió algunas de las grandes batallas de la contienda) o la casa y la tumba de Martin Luther King, el gran mito de la defensa de los derechos civiles de los afroamericanos, ayudan al visitante a profundizar en el conocimiento de Estados Unidos.

Calles con historia

Algo de esa historia se puede vivir y disfrutar en las calles del ?underground?, en el que se cruza el pasado y el presente con el ocio y las salidas nocturnas. En unas de las zonas con más movimiento y un recorrido por los fondos del corazón de la ciudad es fundamental para comprender su evolución.

También se puede disfrutar en la ciudad de Atlanta de las compras más variadas. Para ello, no hay nada mejor que el conocido Lennox Square, uno de los centros comerciales más espectaculares del país. Resulta tan apasionante como agotador un espacio tan enorme en el que confluyen grandes marcas de ropa, tecnología y todo tipo de productos para la diversión.

La enorme oferta hotelera de la ciudad da opciones a todo tipo de bolsillos, con alojamientos de auténtico lujo y otros más económicos.

Además, Atlanta está habituada a acoger turistas y grandes convenciones (el Georgia World Congress Center puede acoger a decenas de miles de personas) y, pese a que sufre de la habitual congestión de transportes de las grandes ciudades, cuenta con una buena red pública para desplazarse por la ciudad.

La casa de la autora de 'Lo que el viento se llevó'

Para los apasionados de las grandes aventuras y los dramas más profundos, el estado de Georgia debe ser una referencia incuestionable, ya que es la cuna de ?Lo que el viento se llevó?.

A escasos kilómetros de su capital se encuentran la casa de Margaret Mitchell, la autora de la obra que recogía la historia de amor y desamor entre Scarlett O?Hara y Rhett Butler en plena Guerra de Secesión, y el museo oficial, que incluye algunos de los recuerdos más significativos de la película protagonizada por Clark Gable, Vivien Leigh y Olivia de Havilland, aunque la mansión que lo acoge no es exactamente la casa grande de ?Tara?, la plantación de los O?Hara de la gran pantalla.

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