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En casa aún tenemos crédito

La familia y los amigos pueden ser una tabla de salvación en tiempos de
crisis. Con la caída de un 30% en el primer trimestre en la concesión de
créditos al consumo, los mallorquines recurrimos a la familia en caso de
dificultades.

Según un sondeo realizado por Qué! , el 51% de los mallorquines acudiría a
los familiares y amigos en caso de tener que pedir dinero y el 66% lo
prestaría si algún familiar o amigo se lo demandara
. Apenas el
21% se decantaría por los bancos
y el 28% restante sólo se lo pediría a
su entorno más cercano, dependiendo del familiar o amigo que le pudiera ayudar.
Quienes se niegan lo hacen, en su mayoría, para evitar futuros problemas.

Según el Instituto Nacional de
Estadística
, el 96% de los españoles podrían recurrir a familiares o amigos
en caso de tener problemas. Pero la realidad de la calle es otra. Por vergüenza
o por otros motivos, muchos no quieren mezclar a la familia en asuntos
económicos y prefieren acudir a entidades financieras e incluso a casas de
empeño. El dinero es la causa de rupturas y enfrentamientos entre familiares,
hermanos, etc.

Problemas

Beatriz Barros, abogada, advierte que «los conflictos entre
familiares por dinero son el pan nuestro de cada día. Lo sorprendente es que se
da entre familias que aparentemente se llevaban bien y, además, por cantidades
de dinero muy pequeñas».

El refranero es sabio: «Si prestas a un compañero pierdes amigo y
dinero»
. Los expertos recomiendan que se firme un papel al prestar
dinero aunque sea a un familiar. La mayoría de los 'préstamos' actuales
se hacen de padres a hijos.

Uno de los problemas que surjen entre familiares llega a la hora de devolver
el dinero. El sociólogo Gerardo Hernández sostiene que se
respeta más a los bancos: «La confianza que existe en la
familia es también otro de los motivos que puede desencadenar un problema, ya
que a la hora de devolver el dinero prestado, por ejemplo, no nos lo tomamos con
tanta seriedad como si se tratara de una entidad bancaria».