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Vecina del acusado de matar a palos a esposa vio a víctima pedir auxilio 2005

Valladolid, 24 nov (EFE).- Una vecina del hombre de 61 años acusado de matar a su esposa a palos y de una puñalada en el corazón ha asegurado hoy que vio a la víctima pedir auxilio y gritar "que me mata, que me mata" en 2005, aproximadamente año y medio antes del fallecimiento violento de la mujer, Lidia S.C., de 58.

La vecina del acusado y víctima ha comparecido hoy como testigo en la vista que se sigue en la Audiencia Provincial vallisoletana, mediante el sistema de jurado popular, por hechos ocurridos el 29 de octubre de 2007 en el domicilio en el que residían encausado y víctima, en Pedrajas de San Esteban (Valladolid).

Tanto la vecina que ha declarado sobre la forma en la que vio aquella vez pedir auxilio a la víctima como otros dos residentes en el mismo bloque de viviendas, que también han comparecido hoy como testigos, han coincidido en señalar que Lidia S.C. no comentaba nada acerca de los problemas que podía tener con su esposo.

Han explicado además que, aunque el matrimonio no hablaba acerca de su situación de pareja, sí se habían oído comentarios de que no hacían vida marital desde hacía años.

Además de vecinos del acusado y de la víctima, durante esta sesión del juicio, la tercera, han declarado guardias civiles que participaron en la instrucción del caso o que hablaron con el acusado después del suceso.

"He mantenido una discusión con mi mujer y creo que la he matado", es lo que espetó el procesado, Jesús G.R., al agente del Instituto armado que le recibió en el cuartel de la Guardia Civil de Íscar (Valladolid) después de apalear y acuchillar a su mujer.

El agente ha descrito el estado del procesado como tranquilo, sereno y sin signos de embriaguez cuando se personó en el Puesto de la Guardia Civil.

Otro agente, que instruyó el caso y que practicó una inspección ocular en la casa en la que se produjeron los hechos, ha explicado que en la vivienda encontraron sangre y pelos tanto en un dormitorio, como en la cocina, además de astillas de un palo.

Hallaron además un palo fracturado y un cuchillo también roto, este arma junto a la víctima, que yacía muerta en la cocina.

"Había señales de fuerza, de violencia; desorden", ha resumido el testigo.

Provisionalmente, el fiscal, la abogada del Estado y las dos acusaciones particulares -que representan a las dos hijas del matrimonio- solicitan una condena de veinte años de prisión por asesinato, mientras la defensa demanda ocho años de cárcel por homicidio.

La vista oral continuará mañana con la práctica de la prueba pericial. EFE

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